Me tome una ducha y desayune algo estaba muerta de hambre, mientras Julie no se despegaba de mi, me gustaba la sensación de tener un "ángel guardián " sin embargo me molestaba la idea de desprenderme de mi intimidad durante un año. Al pensar eso me puse algo triste, pues sabia que esta nueva amiga no estaría hay siempre, sino que tenia "una fecha de caducidad" muy concreta. Termine de desayunar y me fui a vestirme a mi cuarto e intente sacar un poco mas de información.
-¿puedo preguntar ahora?- le dije a Julie que estaba sentada en mi cama
-Si, por que no. Pero que no sean preguntas difíciles ¡eh!
Sonreí y le pregunte.
-¿hay alguna posibilidad de que un apisidio se introduzca en el cuerpo de alguna persona?
Su expresión cambio por completo y supuso seria
-Si, creo que lo mejor será que sepas la serie de enemigos con los que te enfrentas - asentí con la cabeza y espere la explicación intrigada.
-pues veras comenzó, no te lo he dicho antes por que me parecía demasiada información para asimilarla toda, hay distintos tipos de apisidios te haré una sencilla clasificación:
los primeros son los vestigos (rastreadores), estos seres son muy comunes y casi inofensivos su función es recopilar información nunca van a atacarte a menos de que se sientan amenazados , al ser apisidios no pueden salir a luz del día y para ello se introducen en el cuerpo de personas, esto nos lleva al segundo grupo que son los Xenón(posada, huésped): estos son rastreadores que se han introducido en cuerpos humanos, así pueden salir a la luz del día el único problema para ellos es que pierden sus poderes, para usarlos tienen que salir del cuerpo de nuevo, así que una vez que se introducen en un cuerpo suelen mantenerlo hasta terminar su misión. Si matas a un xenón, que acaba de salir del cuerpo al que aliena, sin que este recupere su consciencia la persona también morirá, además si un huésped tarda mucho en salir de un cuerpo este nunca recuperara la consciencia de lo que fue, será un cuerpo sin alma. Tienes que conseguir hacer que salgan y matarlos para salvar a esas personas.
Y por ultimo los proelatior(guerreros): estos son sanguinarios por naturaleza su única función es matar a todo aquello que se interponga en su misión son letales, los mas peligrosos, pueden llegar a matarse entre ellos pero estos no tiene la habilidad de introducirse en cuerpos por lo que solo podrás encontrarlos de noche ¿te ha quedado todo claro?
Estaba claro que no, me había perdido un poco era demasiada información cierto, pero aun así asentí con la cabeza para que no pensara que sus palabras habían sido en vano y proseguí con la siguiente pregunta que me inquietaba:
-Si cuando llevo el collar soy invisible por que las personas me no ven pero algunos apisidios si.
-julie paro un momento a pensar y luego dijo sonriendo:- te dije que preguntas fáciles.
Me reí
-lo siento -dije aun esperando una respuesta
-Pues haber mira por llevar el khalid de por si no eres invisible para nadie a menos de que lo lleves siempre puesto y activado lo de la invisibilidad, tienes que controlarlo, pero tu sin darte cuenta por instinto te has echo invisible varias veces sin ni siquiera controlarlo, eso es algo que tendrás que aprender, por que el hacerte invisible agota mucho y también requiere mucho concentración, o encontrarte en una situación critica, además ante los proelatior es imposible de hacerte desaparecer, -respondió rápidamente, para terminar mas lento- Creo que ya es suficiente, por hoy la ronda de preguntas esta acabada. Ahora ve al instituto y luego te espera el entrenamiento.
El día en el instituto transcurrió normal, pero muy despacio para mi gusto estaba deseando ver que me esperaba hoy de entrenamiento aunque sabia que mi cuerpo sufriría mucho. Al terminar Julie me esperaba de nuevo para que la siguiera. Otra vez pasó graciosamente como una ninfa entre todos los alumnos ajenos a que un espíritu le estaba traspasando.
-¿Al mismo sitio de ayer?- le pregunte al llegar a mi moto.
Ella me miro desafiante y me respondió que no
- Ese fue un día especial de entrenamiento .
Realmente me asusto la forma que tuvo de decirme eso sabia que nada bueno iba a salir de esa cabecita translucida y retorcida .Esta vez me llevo a lugar mucho mas lejos no sabría volver ni en una semana si me dejara ahora mismo sola a mi suerte. Tras tantas horas que perdí la cuenta ,no se como mi moto aguanto sin estallar el motor, llegue a una zona de acantilados que estaban ordenados como en escalones eran en relieve extraño la verdad y estaba todo rodeado de árboles espesos si Julie quería matarme me había traído al lugar perfecto para ello.
- ¿ Y ahora que? -le pregunte
Volvió a sonreír
-baja -dijo muy seria
Me estremecí
-¡¡Hasta abajo!! ¿ Estas loca? ¿Quieres matarme?
- Quizás, lo conseguirás yo confió en ti .
- huy! menos mal que alivio ahora que se que confías en mi ya estoy dispuesta a bajar -Dije en tono irónico.
-Sabes que al final vas a bajar ¿para que discutes?
Hay llevaba toda la razón desistí en mi intento por empecinarme a no bajar y empecé el descenso, ella iba todo el tiempo a mi lado hasta que llegue mas o menos a la mitad
- te espero en el último escalón -dijo y se desvaneció.
-te espero en el ultimo escalón , te espero en el ultimo escalón... -me burlaba de sus palabras mientras bajaba torpemente. -!claro¡ si yo estuviera muerta también bajaría tan deprisa esta quiere matarme o torturarme psicológicamente hasta volverme loca -Al ver que estaba hablando sola empecé a reírme de lo absurdo de la situación entonces por un paso en falso resbale y se me descolgó un pie. Cometí el error de mirar hacia abajo, una caída desde allí significaría mi muerte, me maree y mis manos ya no aguantaban mas entonces me paralice. En un último intento por no caer al vació me concentre, concentre todas mis fuerzas en la mano aun bien sujeta y de repente parecía que alguien o algo me había otorgado una fuerza insólita en mi pude enganchar bien el pie en un momento y baje con una rapidez que no dejaba de sorprenderme, casi no me veía de lo rápido que iba y de repente ya estaba abajo junto a Julie. Cuando llegue abajo lo comprendí
- era eso ¿verdad? querías ponerme al limite, para que supiera que puedo sacar fuerza de los momentos extremos y superarme a mi mima.
-No , me dijo con voz severa- eso te a ocurrido por que eres torpe, la verdadera prueba viene ahora prepárate.
Diciendo esto cambio de posición entones fue cuando me di cuenta estaba al borde del precipicio, había como dos metros de aquí al suelo una caída desde ahí podía ser mortal mirando a Julie lo vi como cambiaba de forma, una silueta peculiar, era un apisidio por primera vez vi la forma exacta y no solo la sombra. Se abalanzo, sobre mí sin darme tiempo a reaccionar y me empujo hacia el precipicio con una fuerza brutal. Pude agarrarme a duras penas al borde pero Julie no tuvo piedad vino a asestarme el segundo golpe entones me hice a un lado y me impulse con las piernas para poder subirme de nuevo al primer escalón
- ¿Julie que te pasa?. No hubo respuesta mas que un tercer golpe, justo cuando me iba a dar lo hice no se como pero era invisible Julie no podía verme ya que realmente no era un proeliator.
En ese momento Julie volvió a ser la de siempre y se quedo parada en el primer escalón del acantilado esperando a que volviera a reaparecer, cuando lo hice me miro y dijo -al segundo escalón.
No me lo podía creer había conseguido desaparecer, pero Julie con su entrenamiento estaba visto que me dejaría morir o me mataría si no conseguía ponerme a nivel , como si me estuviera leyendo el pensamiento dijo- nadie dijo que fuera fácil , te he dicho al segundo escalón.
Subí por los pelos por que Julie ya estaba rompiendo el primer escalón de un impacto y ahora la distancia que me separaba del abismo seria de unos cuatro metros, y volvía a estar en el lado contrario al que debería si quería seguir con vida. Volví a ver como Julie se transformaba en proelatior, por más que lo veía no lograba acostumbrarme y así continuamos hasta la mitad del precipicio que ya rondaba sobre los 20 metros de altura o de caída si al final lograba precipitarme contra el suelo. Con cada impacto me daba cuenta que ya lo tenia mucho mas controlado, hacia movimientos mucho mas definidos y Julie no paraba, no descansaba y cada vez estaba segura que me mataría si no hacia nada por impedirlo entonces fue cuando mis instintos mas profundos surgieron y en unos de esos momentos en que era invisible Julie me vino hacia mi con la descomunal fuerza que no había disminuido desde que empezamos, nunca se agotaba, desaparecí un instante y con una agilidad a la que no estoy acostumbrada la esquive entonces cogi una rama que había en este escalón del precipicio y se lo hinque a Julie justo en la garganta vi como la vida del proeliator se escapaba delante mía, me sentí mas viva que nunca el monstruo cayo al suelo desplomado y poco a poco se transformo en Julie de nuevo, pero no se movía.
-¡Julie! -grite desesperada y me agache para levantarla no podía ser ,ella ya estaba muerta yo no podía matarla-¡ Julie! -volví a chillar.
Entonces ella me dio una patada que me estrello con la pared que separaba un escalón del siguiente.
- Nunca bajes la guardia -dijo sonriendo- Has dado un gran paso me has sorprendido espera aquí un momento.
-Que tonta -dije en un susurro apenas audible , como he pensado que la podía matar ... No me dio tiempo a mas ni siquiera a terminar de coger aire cuando Julie ya se encontraba de nuevo a mi lado esta vez traía algo entre las manos no me dijo mas simplemente me lo dio y dijo de nuevo-Al siguiente al escalón.
Subía y de nuevo iba repitiendo sus palabras- otro escalón , otro escalón ¡¡malditos escalones!! Los odio y empecé a chillar como si estuviese loca -¡¡Maldigo a aquel que invento los escalones... !!!Lo maldigo!!!!
Julie debajo mía rompiendo la base, intentaba disimular pero se notaba que no podía para de reír al escuchar mi absurda cantinela. Realmente ella estaba disfrutando con todo esto aunque me dijera lo contrario.
Cuando termine de subir deslíe aquello que me había dado, pesaba mucho, ¿una espada? no puede ser, ¿quiere que la ataque con una espada? sino puedo ni levantarla, ya casi no me quedan fuerzas para mantenerme de pie. Así era, era una espada, una enorme espada de acero que pesaba casi más que yo misma. La empuñadura era grande tenia también el símbolo de la rosa cruz, este emblema unía la empuñadura con la hoja y en el centro un agujero estaba predispuesto para introducie el khalid. Pero si lo introducía perdería el poder de la invisibilidad, de todos modos lo probé y no fue así ese don no se perdió, pero no era yo la que era invisible sino mi espada parecía que no mantuviera nada con mis brazos y la pesada espada hecha para el brazo del guerrero mas fuerte se convirtió en un segundo en una ligera arma que parecía una pluma. Julie se encontraba a mi lado esperando a que saliera de mi asombro por el objeto que me había regalado.
-Es impresionante tiene algo que te cautiva- solo pude decir.
-Lo se -dijo Julie cabizbaja- Se la sensación que produce cuando coges esa espada por primera vez es algo ... indescriptible. Su expresión se convirtió de nuevo en una expresión de tristeza no quise preguntar suponía que al igual que yo no soportaba la idea de perderla dentro de un año ella tenia nostalgia y pánico sabiendo que tenia que dejar de existir dentro de poco, ni me imagino lo horrible que debe de ser esa situación o lo sola que se tiene que sentir. Volví en mi suponiendo que Julie volvería a atacarme y yo estaría una vez mas desprevenida, pero no fue así Julie empezó a transformarse lentamente y yo no conseguí ver el final de la transformación esta vez . Cuando levante estaba ya en mi casa en mi cama
-¿que paso?
-Te desmayaste por el agotamiento .
-Normal si es que entreno mas duro que rocky -le dije como si fuera a matarla.
Ella se rió, como me gustaba escuchar reír a esa pequeña mujer fantasma.
-Tienes que avanzar mucho en muy poco tiempo hay tanto que aprender ... yo se lo que es eso créeme, después del primer mes de entrenamiento me tire tres semanas en el hospital mi entrenamiento si que fue duro.
Preferí ni preguntar que clase de entrenamiento había tenido ella pero el hecho es que tenía agujetas hasta en el pelo.
- Bueno hoy un poco de entrenamiento leve con la espada y a partir de mañana el mismo de ayer una semana sin descanso ¿entendido?
-Que remedio... Un momento ¿ y mi moto? -pregunte asustada, mí moto, acababa de acordarme en ese instante.
- La tuve que dejar allí -me dijo Julie. No podía ser. Se me tuvo que descomponer la cara por que Julie rompió en una gran carjada que rebotaba en las paredes, si no fuera por que es imposible juraría que abría despertado a todo el vecindario.
-Es broma -me dijo aun riéndose- la traje yo.
Empecé a reír otra de las bromas de Julie pensé pero al ver su cara supe de inmediato que esta vez no era una broma- ¿pero...?, ¿pero como se te ocurre?.
-Creo que no me vio nadie bueno excepto un borracho pero nada grave.
-Nada grave, imagínate que ves una moto pilotándose perfectamente sola con una muchacha inconciente atrás ¿nada importante? no, lo mas normal del mundo. Mañana cuando llegue a clase y me ponga a charlar con Ely le diré hola Ely ¿que tal ayer? y ella me dirá nada vi a un burro volando y ya, ¿a si? que normal, pues mi moto se piloto sola conmigo atrás inconsciente... yo seguí parloteando como una lora sin darme cuenta que Julie hacia tiempo se había ido,y ahora era mi madre la que estaba en la puerta de mi habitación asombrada, por lo que estaba viendo.
-¿Cariño estas bien? -me pregunto muy sorprendía.
Yo hice como si estuviera hablando dormida y continué diciendo cosas sin sentido hasta que note como se fue de la habitación !!Que vergüenza¡¡.
- Te dije que tengas cuidado cuando hablas conmigo -dijo Julie apareciendo de nuevo
Esta vez no le hice caso me puse la almohada en la cabeza para no escucharla e intente dormir . No habían pasado ni 5 minutos y sonó el despertador
-hora de correr -dijo julie felizmente.
-!!Y una leche¡¡ -le dije muy cabreada...
Era inútil discutir con Julie, a los 10 minutos ya estaba abajo corriendo, me había bajado ella. Cuando por fin era consciente de donde esta empecé a chillar: Mierda¡¡ mierda¡¡¡mierdaaaa¡¡¡¡
Julie riéndose una vez más me dijo con sorna
-bueno ya que te has decidido a bajar corremos ¿no?
No quise ni mirar a eso ... y eche a correr, vi otra vez el amanecer bajo el sudor de mi frente ....
lunes, 7 de julio de 2008
domingo, 6 de julio de 2008
Capitulo 5: Sueños
La seguí por los pasillos, en dirección a la salida y tenia la sensación de que cualquiera podría ver la curiosidad escrita en mis ojos. Estábamos a punto de salir cuando me sorprendí, su cuerpo traspasaba el de mis compañeros, y nadie parecía notarlo. Era un fantasma, un fantasma que solo yo podía percibir.
Me sumergí en la marea de gente dispuesta a no perder a mi guía cuando me fije en dos chicos que me miraban, Adrián y Edward estaban apoyados en una de las paredes del vestíbulo, y en mi mente me pregunte que habría pasado aquella noche. Me esforcé en recordarlo mientras caminaba tras Julie, que había pasado aquella noche para que me mirasen así, pero por mucho que me esforcé no conseguí recordar nada.
Ya fuera del instituto Julie se giro frente a mi moto y se sentó. No sabía a donde me llevaría pero supuse que aunque le preguntara no me lo diría. Aun así lo intente, abrí la boca para preguntarle pero ella me hizo un gesto de silencio.
- No querrás que te tomen por loca ¿no? - musito - la gente normal no habla sola.
- las personas normales tampoco ven fantasmas -dije por lo bajo.
-Bueno ¿preparada?- me pregunto, ¿preparada para que?, ¿que es lo que me había preparado para mi primer día?.
Me hizo subir a la moto y conducir hasta las afueras de la ciudad, me obligo a coger varias carreteras en mal estado, hubo un momento en el que deje de reconocer el camino y a partir de entonces tuve que confiar plenamente en la orientación de Julie. Mientras conducía ella me explicaba como controlar mi invisibilidad y como ella había conseguido dominarlo.
Tras una hora llegamos al lugar, el valle que se abría ante mi no era muy grande pero mi vista se perdía en las altas montañas que la rodeaban. Dejamos mi moto y empezamos a caminar hacia el centro del valle, el suelo irregular me hacia sentir torpe mientras caminaba tras Julie. No había comenzado aun mi entrenamiento pero ya empezaba a odiarlo. Mi expresión cambio cuando Julie se paro y empezó a hablar.
- Ya has elegido, no hay vuelta atrás- su amabilidad se había trasformado en una fría expresión. ¿Habría notado mi cabreo? - a partir de ahora todo va enserio.
No me dio tiempo hablar cuando una ráfaga de viento me golpeo y me hizo caer a tres metros de distancia. Sentí como me quedaba sin aire y el dolor se extendía desde mi espalda hasta las piernas. Intente levantarme, pero no me dio tiempo vi a Julie acercarse.
- tus reflejos son muy lentos-comento seriamente, entonces vi como abría la mano y otra ráfaga me golpeo. Sentí como el suelo se separaba de mí y a los pocos segundo otro golpe- esto es solo una pequeña muestra de los poderes básicos de los apisidios, y no cuentes con que solo utilicen esto.
Esta vez me levante, ignorando el dolor que cubría cada parte de mi cuerpo, y nada mas hacerlo note como una otro de los ataques de Julie pasaba por donde había estado hacia tan solo unos segundos.
Ya había anochecido cuando llegue a casa, mis padres habían salido a cenar fuera y las luces del piso estaban apagadas, me arrastre hacia mi habitación con los músculos agarrotados del esfuerzo y todo mi cuerpo lleno de moretones.
Solté la mochila del instituto y me deje caer en la cama. Pase un buen rato en la misma posición, recordando cada movimiento que había utilizado para esquivar los ataques de Julie. Pero no tarde mucho en levantarme para darme una ducha, estaba totalmente agotada, tal y como había dicho, no se iba a andar con chiquitas aunque solo hubiese sido el primer día. Me metí en la ducha, el agua fría hizo que mis músculos se relajaran y me olvidase de todo. Ni siquiera me mire al espejo, tendría que tener un aspecto horrible. Me acosté sin cenar y pronto caí en un extraño duermevela.
Me encontraba sentada en mitad de un bosque, podía ver un pequeño lago a mi izquierda, cinco sombras aparecieron de los arboles mas cercanos, sus risas me contagiaban su felicidad, y mi cuerpo reacciono como si conociese a cada una de esas sombras. Una de ellas se acerco y me abrazo. Por una vez después de mucho tiempo me sentí en casa, podía respirar tranquila y sentirme protegida de cualquier cosa.
Entonces el sueño cambio, estaba sentada apoyada contra la pared, notaba la fría piedra contra mi espalda. De la oscuridad surgieron tres figuras negras, una de ellas, la mas cercana a mi tenia unos conocidos ojos verdes, aunque en ese momento mi mente rechazaba cualquier contacto anterior con ellos. Vi el reflejo del metal, ¿garras? y una sonrisa siniestra aparecer en el rostro de cada una de las tres figuras. Un golpe.
Todo se fue oscureciendo todo excepto los ojos verdes, y la extraña figura se fue convirtiendo en Esme. El sueño cambio de repente tres personas aparecieron en mi campo de visión, La vieja del carrito, Dori caminaba junto a su vecina Isabel, mientras Esme, corría hacia el callejón donde había encontrado a Julie, para perderse entre el laberinto de las callejuelas.
Abrí los ojos sobresaltada y tomé una onda bocanada de aire, mis pulmones lo agradecieron. Puse mi mano en mi pecho, mi corazón bombeaba a una velocidad de vértigo.
El despertador sonó de nuevo, y mi mano fue disparase contra el cuando recordé que tenia que ir al instituto. No había dormido en toda la noche, sabia que había estado soñando, aunque no recordaba sobre que. Mire el reloj marcaban las cinco de la mañana. ¿estaría roto?, fui hacia la ventana, no, aun no había amanecido. Fui a acostarme de nuevo cuando apareció Julie.
- ¿donde crees que vas Bella durmiente?, son las cinco - dijo alegremente- nos toca entrenar.
-¿que?- pregunte aun dormida- son las cinco de la mañana aun no ha amanecido.
- Y que mejor que eso- dijo sentándose en mi cama- vístete, rápido que se nos va acabar el día.
Negué con la cabeza pero aun así me vestí, cogí uno de los chándal mas viejos que tenia y una camiseta sencilla. Fui al baño y me recogí el pelo en una coleta alta, mientras Julie curioseaba por mi habitación.
Cuando salimos a la calle, el cielo estaba nublado y frío me hacia titiritar. Pero Pronto deje de hacerlo, Julie me obligo a correr tras ella. Las calles estaban totalmente desiertas a esta hora, y el silencio era interrumpido solo por mis pasos. Corrimos por media ciudad, mientras Julie parecía sorprendida por mi resistencia.
Llegue a las siete y media a casa, mis padres estaban ya levantados preparando el desayuno cuando llegue.
- ¿has vuelto a ir a correr?- pregunto mi padre sorprendido- creía que lo habías dejado.
.- si, es difícil desprenderse de la rutina.- le respondí mientras cogía la botella de agua.
- me alegro -dijo riéndose. Yo también lo hice, la cara de Julie se había ensombrecido.
-muy bueno señorita, ¿porque me has ocultado tal detalle?- me replico mientras me dirigía a mi habitación.
-creía que no debía de hablar sola, pueden meterme en un psiquiátrico.
Me sumergí en la marea de gente dispuesta a no perder a mi guía cuando me fije en dos chicos que me miraban, Adrián y Edward estaban apoyados en una de las paredes del vestíbulo, y en mi mente me pregunte que habría pasado aquella noche. Me esforcé en recordarlo mientras caminaba tras Julie, que había pasado aquella noche para que me mirasen así, pero por mucho que me esforcé no conseguí recordar nada.
Ya fuera del instituto Julie se giro frente a mi moto y se sentó. No sabía a donde me llevaría pero supuse que aunque le preguntara no me lo diría. Aun así lo intente, abrí la boca para preguntarle pero ella me hizo un gesto de silencio.
- No querrás que te tomen por loca ¿no? - musito - la gente normal no habla sola.
- las personas normales tampoco ven fantasmas -dije por lo bajo.
-Bueno ¿preparada?- me pregunto, ¿preparada para que?, ¿que es lo que me había preparado para mi primer día?.
Me hizo subir a la moto y conducir hasta las afueras de la ciudad, me obligo a coger varias carreteras en mal estado, hubo un momento en el que deje de reconocer el camino y a partir de entonces tuve que confiar plenamente en la orientación de Julie. Mientras conducía ella me explicaba como controlar mi invisibilidad y como ella había conseguido dominarlo.
Tras una hora llegamos al lugar, el valle que se abría ante mi no era muy grande pero mi vista se perdía en las altas montañas que la rodeaban. Dejamos mi moto y empezamos a caminar hacia el centro del valle, el suelo irregular me hacia sentir torpe mientras caminaba tras Julie. No había comenzado aun mi entrenamiento pero ya empezaba a odiarlo. Mi expresión cambio cuando Julie se paro y empezó a hablar.
- Ya has elegido, no hay vuelta atrás- su amabilidad se había trasformado en una fría expresión. ¿Habría notado mi cabreo? - a partir de ahora todo va enserio.
No me dio tiempo hablar cuando una ráfaga de viento me golpeo y me hizo caer a tres metros de distancia. Sentí como me quedaba sin aire y el dolor se extendía desde mi espalda hasta las piernas. Intente levantarme, pero no me dio tiempo vi a Julie acercarse.
- tus reflejos son muy lentos-comento seriamente, entonces vi como abría la mano y otra ráfaga me golpeo. Sentí como el suelo se separaba de mí y a los pocos segundo otro golpe- esto es solo una pequeña muestra de los poderes básicos de los apisidios, y no cuentes con que solo utilicen esto.
Esta vez me levante, ignorando el dolor que cubría cada parte de mi cuerpo, y nada mas hacerlo note como una otro de los ataques de Julie pasaba por donde había estado hacia tan solo unos segundos.
Ya había anochecido cuando llegue a casa, mis padres habían salido a cenar fuera y las luces del piso estaban apagadas, me arrastre hacia mi habitación con los músculos agarrotados del esfuerzo y todo mi cuerpo lleno de moretones.
Solté la mochila del instituto y me deje caer en la cama. Pase un buen rato en la misma posición, recordando cada movimiento que había utilizado para esquivar los ataques de Julie. Pero no tarde mucho en levantarme para darme una ducha, estaba totalmente agotada, tal y como había dicho, no se iba a andar con chiquitas aunque solo hubiese sido el primer día. Me metí en la ducha, el agua fría hizo que mis músculos se relajaran y me olvidase de todo. Ni siquiera me mire al espejo, tendría que tener un aspecto horrible. Me acosté sin cenar y pronto caí en un extraño duermevela.
Me encontraba sentada en mitad de un bosque, podía ver un pequeño lago a mi izquierda, cinco sombras aparecieron de los arboles mas cercanos, sus risas me contagiaban su felicidad, y mi cuerpo reacciono como si conociese a cada una de esas sombras. Una de ellas se acerco y me abrazo. Por una vez después de mucho tiempo me sentí en casa, podía respirar tranquila y sentirme protegida de cualquier cosa.
Entonces el sueño cambio, estaba sentada apoyada contra la pared, notaba la fría piedra contra mi espalda. De la oscuridad surgieron tres figuras negras, una de ellas, la mas cercana a mi tenia unos conocidos ojos verdes, aunque en ese momento mi mente rechazaba cualquier contacto anterior con ellos. Vi el reflejo del metal, ¿garras? y una sonrisa siniestra aparecer en el rostro de cada una de las tres figuras. Un golpe.
Todo se fue oscureciendo todo excepto los ojos verdes, y la extraña figura se fue convirtiendo en Esme. El sueño cambio de repente tres personas aparecieron en mi campo de visión, La vieja del carrito, Dori caminaba junto a su vecina Isabel, mientras Esme, corría hacia el callejón donde había encontrado a Julie, para perderse entre el laberinto de las callejuelas.
Abrí los ojos sobresaltada y tomé una onda bocanada de aire, mis pulmones lo agradecieron. Puse mi mano en mi pecho, mi corazón bombeaba a una velocidad de vértigo.
El despertador sonó de nuevo, y mi mano fue disparase contra el cuando recordé que tenia que ir al instituto. No había dormido en toda la noche, sabia que había estado soñando, aunque no recordaba sobre que. Mire el reloj marcaban las cinco de la mañana. ¿estaría roto?, fui hacia la ventana, no, aun no había amanecido. Fui a acostarme de nuevo cuando apareció Julie.
- ¿donde crees que vas Bella durmiente?, son las cinco - dijo alegremente- nos toca entrenar.
-¿que?- pregunte aun dormida- son las cinco de la mañana aun no ha amanecido.
- Y que mejor que eso- dijo sentándose en mi cama- vístete, rápido que se nos va acabar el día.
Negué con la cabeza pero aun así me vestí, cogí uno de los chándal mas viejos que tenia y una camiseta sencilla. Fui al baño y me recogí el pelo en una coleta alta, mientras Julie curioseaba por mi habitación.
Cuando salimos a la calle, el cielo estaba nublado y frío me hacia titiritar. Pero Pronto deje de hacerlo, Julie me obligo a correr tras ella. Las calles estaban totalmente desiertas a esta hora, y el silencio era interrumpido solo por mis pasos. Corrimos por media ciudad, mientras Julie parecía sorprendida por mi resistencia.
Llegue a las siete y media a casa, mis padres estaban ya levantados preparando el desayuno cuando llegue.
- ¿has vuelto a ir a correr?- pregunto mi padre sorprendido- creía que lo habías dejado.
.- si, es difícil desprenderse de la rutina.- le respondí mientras cogía la botella de agua.
- me alegro -dijo riéndose. Yo también lo hice, la cara de Julie se había ensombrecido.
-muy bueno señorita, ¿porque me has ocultado tal detalle?- me replico mientras me dirigía a mi habitación.
-creía que no debía de hablar sola, pueden meterme en un psiquiátrico.
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