viernes, 18 de julio de 2008

Capitulo 7: Caminar a ciegas

Otro día más, el sol avanzaba en el cielo, y mis manos llenas de ampollas sujetaban la pesada espada. En un principio había parecido fácil, pero aun después de cinco meses me costaba sostener la espada sin soltarla durante toda la tarde, era un ejercicio demasiado arduo para mí. 

Aleje mis pensamientos ya que el proelatior se volvió a lanzar contra mi, con las largas garras levantadas, sostuve su mirada mientras preveía su ataque, y me escabullí fuera de su alcance con facilidad. El ser era más fuerte y pesado que yo, y me mataría si conseguía atraparme. Pero no podía seguir esquivandolo toda la vida, tendría que atacar si no quería acabar agotada antes que él. 

El proeliator se volvió a embestir contra mi. Conseguí levantar la espada contra el a tiempo y la cuchilla rozo el hombro de aquel ser, peor no lo suficiente para detener su contraataque, de un golpe hizo que la espada saltara de mis manos y fuese a para a unos metro de mi, el ser volvió a atacarme. Salte hacia un lado y desesperada vi como a los pocos segundo mi adversario hacia lo mismo para caer sobre mí, rodé sobre un costado y escuche como el enorme cuerpo chocaba contra la piedra. Intente levantarme, mi espada estaba a tan solo unos centímetros, estire la mano para cogerla, pero el proeliator me agarro de la pierna, y me vi arrastrada por un violento tirón hacia mi adversario. Me retorcí hasta quedar boca arriba y pude ver como el proeliator se mantenía de pie con su imponente figura. Desesperada, use la pierna para golpearle, mi intento fallo, pero el movimiento hizo que mi enemigo soltase mi pierna. El segundo golpe fue con ambas piernas, apoyada en las manos, acerté de pleno en el cuello, y el impulso lo lanzo contra la pared del acantilado. El choque provoco que varias piedras se desprendieran. 

Me aleje gateando de la pared de piedra, y evite una enorme roca mientras corría hacia la espada, aunque levantarla me costo un gran esfuerzo, me acerque al proeliator y apunte con la afilada punta a su garganta. Al momento apareció una nube de humo y Julie apareció en ella, con el colgante en las manos. 

- Has ganado injustamente -dijo picada por haber perdido- ha sido la enorme roca esa, la que ha hecho que mi hechizo desaparezca. 

- en el amor y en la guerra todo vale- dije riendo 

-Bueno por hoy hemos terminado con la espada- dijo con los ojos entrecerrados- no creía que pudieses aguantar tanto, pesa una barbaridad, pero he de añadir eso a tu lista de defectos. 

-¿qué?- grazne- ¿tienes una lista con mis defectos? 

- si, 

-¿estas hablando en serio?- dije con rencor- ¿cuales son esos defectos?

-si, y ahora tengo que añadir cabezota a parte de espabilada y rencorosa- respondió ignorando mi segunda pregunta.- bueno ¿seguimos con el entrenamiento?

No me dejo contestar, desapareció dejándome en mitad del acantilado. Mire hacia arriba. Otra vez estos malditos escalones. 

Guarde la espada en su funda, y asegure esta en mi espalda para tener las manos libres. Esta vez la ascensión me pareció fácil, sin Julie acosándome por detrás, teniendo que esquivar sus ataques, pude subir en poco tiempo. 

Pero no estaba preparada para aquello. 

Me dirigí al lugar donde momentos antes había visto a Julie, pero algo me detuvo. ¿Era aquello otro de sus trucos?, apenas eran las 6 de la tarde pero ni siquiera podía distinguir mis manos en la oscuridad que me rodeaba. Mire hacia el cielo, pero tampoco pude distinguirlo, tierra y cielo se unían en una oscuridad impenetrable para mi. 

Comencé a caminar, con cuidado de no tropezar y caerme, ya que aunque conocía el terreno, todo lo que sabía era que a mis espaldas estaba el acantilado. 

Entonces escuche el silbido del metal al cortar el aire, me agache justo a tiempo, cuando algo plateado voló por encima de mi cabeza. Escuche la risa de Julie, mientras volvía a incorporarme. Era la segunda vez que estaba a punto de matarme hoy, no podía bajar la guardia ni un segundo. Otro silbido, gire y algo se clavo donde momentos ante había estado mi pie, me agache a comprobar que era. ¿Una flecha?, ahora lo entendía, Julie ya había experimentado mi capacidad con la espada, y sabia que esta no seria de mucha utilidad contra un blanco tan lejano. Tenia que descubrir donde se encontraba.

No se cuanto tiempo pase intentando esquivar los proyectiles que Julie me enviaba, mi única posibilidad era correr en distintas direcciones para despistarla mientras planeaba algo. 

De pronto mi mente se ilumino su risa había sonado desde cerca del acantilado, pero y si era una de sus trampas, mis pensamientos fueron interrumpidos por otro silbido, me concentre al máximo en el sonido, intentando distinguir la posición de Julie. Estaba tan concentrada que la flecha rozo mi brazo derecho, la note como arañaba mi piel, y reprimí un chillido de triunfo, aunque me había herido ahora sabia perfectamente donde se escondía. 

Cerca del acantilado una elevación de tierra y rocas permiten una vista completa del lugar. Corrí hacia allí desenvainado la espada, dispuesta a vencerla, y Julie debió de ponerse nerviosa al escucharlo, porque fallo la siguiente flecha.  No tarde en llegar a su posición pero aun así no veía nada, lance la primera estocada a la oscuridad, y mis siguientes movimientos debían de parecer desesperados. Entonces una cuchilla surgió de las sombras, Julie se había vuelto a transformar. En condiciones normales yo habría tenido ventaja en un combate cuerpo a cuerpo, pero mis ataques erraban el las sombras que Julie había creado.

Los minutos pasaban mientras esquivaba al azar y lanzaba estocadas a diestro y siniestro. El cansancio me atenazaba y sabía que mis intentos eran inútiles, tenia que establecer una estrategia. Entonces ocurrió, mis oídos percibían pequeños pasos, los de Julie. Me concentre en ellos, y pude esquivar su embestida para lanzarle un mandoble, como supuse paro mi golpe con facilidad, entonces me lance contra ella, le di de lleno en el pecho, pero el impulso hizo que cayésemos las dos. Me levante rápidamente y coloque el filo de la espada apuntando a su pecho, cuando la oscuridad desapareció. 

Presentí que algo iba mal, la noche ya había llegado y la luna iluminaba el lugar con una luz blanquecina. Entonces algo me golpeo en el hombro y lo desgarro, la sangre empezó a manar de la herida, y caí al primer escalón del acantilado.  

Esta vez la lucha iba en serio, porque el proeliator que me había golpeado no era Julie. 


lunes, 7 de julio de 2008

Capitulo 6: Angel Guardián

Me tome una ducha y desayune algo estaba muerta de hambre, mientras Julie no se despegaba de mi, me gustaba la sensación de tener un "ángel guardián " sin embargo me molestaba la idea de desprenderme de mi intimidad durante un año. Al pensar eso me puse algo triste, pues sabia que esta nueva amiga no estaría hay siempre, sino que tenia "una fecha de caducidad" muy concreta. Termine de desayunar y me fui a vestirme a mi cuarto e intente sacar un poco mas de información.
-¿puedo preguntar ahora?- le dije a Julie que estaba sentada en mi cama
-Si, por que no. Pero que no sean preguntas difíciles ¡eh!
Sonreí y le pregunte.
-¿hay alguna posibilidad de que un apisidio se introduzca en el cuerpo de alguna persona?
Su expresión cambio por completo y supuso seria
-Si, creo que lo mejor será que sepas la serie de enemigos con los que te enfrentas - asentí con la cabeza y espere la explicación intrigada.
-pues veras comenzó, no te lo he dicho antes por que me parecía demasiada información para asimilarla toda, hay distintos tipos de apisidios te haré una sencilla clasificación:
los primeros son los vestigos (rastreadores), estos seres son muy comunes y casi inofensivos su función es recopilar información nunca van a atacarte a menos de que se sientan amenazados , al ser apisidios no pueden salir a luz del día y para ello se introducen en el cuerpo de personas, esto nos lleva al segundo grupo que son los Xenón(posada, huésped): estos son rastreadores que se han introducido en cuerpos humanos, así pueden salir a la luz del día el único problema para ellos es que pierden sus poderes, para usarlos tienen que salir del cuerpo de nuevo, así que una vez que se introducen en un cuerpo suelen mantenerlo hasta terminar su misión. Si matas a un xenón, que acaba de salir del cuerpo al que aliena, sin que este recupere su consciencia la persona también morirá, además si un huésped tarda mucho en salir de un cuerpo este nunca recuperara la consciencia de lo que fue, será un cuerpo sin alma. Tienes que conseguir hacer que salgan y matarlos para salvar a esas personas.
Y por ultimo los proelatior(guerreros): estos son sanguinarios por naturaleza su única función es matar a todo aquello que se interponga en su misión son letales, los mas peligrosos, pueden llegar a matarse entre ellos pero estos no tiene la habilidad de introducirse en cuerpos por lo que solo podrás encontrarlos de noche ¿te ha quedado todo claro?
Estaba claro que no, me había perdido un poco era demasiada información cierto, pero aun así asentí con la cabeza para que no pensara que sus palabras habían sido en vano y proseguí con la siguiente pregunta que me inquietaba:
-Si cuando llevo el collar soy invisible por que las personas me no ven pero algunos apisidios si.
-julie paro un momento a pensar y luego dijo sonriendo:- te dije que preguntas fáciles.
Me reí
-lo siento -dije aun esperando una respuesta
-Pues haber mira por llevar el khalid de por si no eres invisible para nadie a menos de que lo lleves siempre puesto y activado lo de la invisibilidad, tienes que controlarlo, pero tu sin darte cuenta por instinto te has echo invisible varias veces sin ni siquiera controlarlo, eso es algo que tendrás que aprender, por que el hacerte invisible agota mucho y también requiere mucho concentración, o encontrarte en una situación critica, además ante los proelatior es imposible de hacerte desaparecer, -respondió rápidamente, para terminar mas lento- Creo que ya es suficiente, por hoy la ronda de preguntas esta acabada. Ahora ve al instituto y luego te espera el entrenamiento.

El día en el instituto transcurrió normal, pero muy despacio para mi gusto estaba deseando ver que me esperaba hoy de entrenamiento aunque sabia que mi cuerpo sufriría mucho. Al terminar Julie me esperaba de nuevo para que la siguiera. Otra vez pasó graciosamente como una ninfa entre todos los alumnos ajenos a que un espíritu le estaba traspasando.
-¿Al mismo sitio de ayer?- le pregunte al llegar a mi moto.
Ella me miro desafiante y me respondió que no
- Ese fue un día especial de entrenamiento .
Realmente me asusto la forma que tuvo de decirme eso sabia que nada bueno iba a salir de esa cabecita translucida y retorcida .Esta vez me llevo a lugar mucho mas lejos no sabría volver ni en una semana si me dejara ahora mismo sola a mi suerte. Tras tantas horas que perdí la cuenta ,no se como mi moto aguanto sin estallar el motor, llegue a una zona de acantilados que estaban ordenados como en escalones eran en relieve extraño la verdad y estaba todo rodeado de árboles espesos si Julie quería matarme me había traído al lugar perfecto para ello.
- ¿ Y ahora que? -le pregunte
Volvió a sonreír
-baja -dijo muy seria
Me estremecí
-¡¡Hasta abajo!! ¿ Estas loca? ¿Quieres matarme?
- Quizás, lo conseguirás yo confió en ti .
- huy! menos mal que alivio ahora que se que confías en mi ya estoy dispuesta a bajar -Dije en tono irónico.
-Sabes que al final vas a bajar ¿para que discutes?
Hay llevaba toda la razón desistí en mi intento por empecinarme a no bajar y empecé el descenso, ella iba todo el tiempo a mi lado hasta que llegue mas o menos a la mitad
- te espero en el último escalón -dijo y se desvaneció.
-te espero en el ultimo escalón , te espero en el ultimo escalón... -me burlaba de sus palabras mientras bajaba torpemente. -!claro¡ si yo estuviera muerta también bajaría tan deprisa esta quiere matarme o torturarme psicológicamente hasta volverme loca -Al ver que estaba hablando sola empecé a reírme de lo absurdo de la situación entonces por un paso en falso resbale y se me descolgó un pie. Cometí el error de mirar hacia abajo, una caída desde allí significaría mi muerte, me maree y mis manos ya no aguantaban mas entonces me paralice. En un último intento por no caer al vació me concentre, concentre todas mis fuerzas en la mano aun bien sujeta y de repente parecía que alguien o algo me había otorgado una fuerza insólita en mi pude enganchar bien el pie en un momento y baje con una rapidez que no dejaba de sorprenderme, casi no me veía de lo rápido que iba y de repente ya estaba abajo junto a Julie. Cuando llegue abajo lo comprendí
- era eso ¿verdad? querías ponerme al limite, para que supiera que puedo sacar fuerza de los momentos extremos y superarme a mi mima.
-No , me dijo con voz severa- eso te a ocurrido por que eres torpe, la verdadera prueba viene ahora prepárate.
Diciendo esto cambio de posición entones fue cuando me di cuenta estaba al borde del precipicio, había como dos metros de aquí al suelo una caída desde ahí podía ser mortal mirando a Julie lo vi como cambiaba de forma, una silueta peculiar, era un apisidio por primera vez vi la forma exacta y no solo la sombra. Se abalanzo, sobre mí sin darme tiempo a reaccionar y me empujo hacia el precipicio con una fuerza brutal. Pude agarrarme a duras penas al borde pero Julie no tuvo piedad vino a asestarme el segundo golpe entones me hice a un lado y me impulse con las piernas para poder subirme de nuevo al primer escalón
- ¿Julie que te pasa?. No hubo respuesta mas que un tercer golpe, justo cuando me iba a dar lo hice no se como pero era invisible Julie no podía verme ya que realmente no era un proeliator.
En ese momento Julie volvió a ser la de siempre y se quedo parada en el primer escalón del acantilado esperando a que volviera a reaparecer, cuando lo hice me miro y dijo -al segundo escalón.
No me lo podía creer había conseguido desaparecer, pero Julie con su entrenamiento estaba visto que me dejaría morir o me mataría si no conseguía ponerme a nivel , como si me estuviera leyendo el pensamiento dijo- nadie dijo que fuera fácil , te he dicho al segundo escalón.
Subí por los pelos por que Julie ya estaba rompiendo el primer escalón de un impacto y ahora la distancia que me separaba del abismo seria de unos cuatro metros, y volvía a estar en el lado contrario al que debería si quería seguir con vida. Volví a ver como Julie se transformaba en proelatior, por más que lo veía no lograba acostumbrarme y así continuamos hasta la mitad del precipicio que ya rondaba sobre los 20 metros de altura o de caída si al final lograba precipitarme contra el suelo. Con cada impacto me daba cuenta que ya lo tenia mucho mas controlado, hacia movimientos mucho mas definidos y Julie no paraba, no descansaba y cada vez estaba segura que me mataría si no hacia nada por impedirlo entonces fue cuando mis instintos mas profundos surgieron y en unos de esos momentos en que era invisible Julie me vino hacia mi con la descomunal fuerza que no había disminuido desde que empezamos, nunca se agotaba, desaparecí un instante y con una agilidad a la que no estoy acostumbrada la esquive entonces cogi una rama que había en este escalón del precipicio y se lo hinque a Julie justo en la garganta vi como la vida del proeliator se escapaba delante mía, me sentí mas viva que nunca el monstruo cayo al suelo desplomado y poco a poco se transformo en Julie de nuevo, pero no se movía.
-¡Julie! -grite desesperada y me agache para levantarla no podía ser ,ella ya estaba muerta yo no podía matarla-¡ Julie! -volví a chillar.
Entonces ella me dio una patada que me estrello con la pared que separaba un escalón del siguiente.
- Nunca bajes la guardia -dijo sonriendo- Has dado un gran paso me has sorprendido espera aquí un momento.
-Que tonta -dije en un susurro apenas audible , como he pensado que la podía matar ... No me dio tiempo a mas ni siquiera a terminar de coger aire cuando Julie ya se encontraba de nuevo a mi lado esta vez traía algo entre las manos no me dijo mas simplemente me lo dio y dijo de nuevo-Al siguiente al escalón.
Subía y de nuevo iba repitiendo sus palabras- otro escalón , otro escalón ¡¡malditos escalones!! Los odio y empecé a chillar como si estuviese loca -¡¡Maldigo a aquel que invento los escalones... !!!Lo maldigo!!!!
Julie debajo mía rompiendo la base, intentaba disimular pero se notaba que no podía para de reír al escuchar mi absurda cantinela. Realmente ella estaba disfrutando con todo esto aunque me dijera lo contrario.
Cuando termine de subir deslíe aquello que me había dado, pesaba mucho, ¿una espada? no puede ser, ¿quiere que la ataque con una espada? sino puedo ni levantarla, ya casi no me quedan fuerzas para mantenerme de pie. Así era, era una espada, una enorme espada de acero que pesaba casi más que yo misma. La empuñadura era grande tenia también el símbolo de la rosa cruz, este emblema unía la empuñadura con la hoja y en el centro un agujero estaba predispuesto para introducie el khalid. Pero si lo introducía perdería el poder de la invisibilidad, de todos modos lo probé y no fue así ese don no se perdió, pero no era yo la que era invisible sino mi espada parecía que no mantuviera nada con mis brazos y la pesada espada hecha para el brazo del guerrero mas fuerte se convirtió en un segundo en una ligera arma que parecía una pluma. Julie se encontraba a mi lado esperando a que saliera de mi asombro por el objeto que me había regalado.
-Es impresionante tiene algo que te cautiva- solo pude decir.
-Lo se -dijo Julie cabizbaja- Se la sensación que produce cuando coges esa espada por primera vez es algo ... indescriptible. Su expresión se convirtió de nuevo en una expresión de tristeza no quise preguntar suponía que al igual que yo no soportaba la idea de perderla dentro de un año ella tenia nostalgia y pánico sabiendo que tenia que dejar de existir dentro de poco, ni me imagino lo horrible que debe de ser esa situación o lo sola que se tiene que sentir. Volví en mi suponiendo que Julie volvería a atacarme y yo estaría una vez mas desprevenida, pero no fue así Julie empezó a transformarse lentamente y yo no conseguí ver el final de la transformación esta vez . Cuando levante estaba ya en mi casa en mi cama
-¿que paso?
-Te desmayaste por el agotamiento .
-Normal si es que entreno mas duro que rocky -le dije como si fuera a matarla.
Ella se rió, como me gustaba escuchar reír a esa pequeña mujer fantasma.
-Tienes que avanzar mucho en muy poco tiempo hay tanto que aprender ... yo se lo que es eso créeme, después del primer mes de entrenamiento me tire tres semanas en el hospital mi entrenamiento si que fue duro.
Preferí ni preguntar que clase de entrenamiento había tenido ella pero el hecho es que tenía agujetas hasta en el pelo.
- Bueno hoy un poco de entrenamiento leve con la espada y a partir de mañana el mismo de ayer una semana sin descanso ¿entendido?
-Que remedio... Un momento ¿ y mi moto? -pregunte asustada, mí moto, acababa de acordarme en ese instante.
- La tuve que dejar allí -me dijo Julie. No podía ser. Se me tuvo que descomponer la cara por que Julie rompió en una gran carjada que rebotaba en las paredes, si no fuera por que es imposible juraría que abría despertado a todo el vecindario.
-Es broma -me dijo aun riéndose- la traje yo.
Empecé a reír otra de las bromas de Julie pensé pero al ver su cara supe de inmediato que esta vez no era una broma- ¿pero...?, ¿pero como se te ocurre?.
-Creo que no me vio nadie bueno excepto un borracho pero nada grave.
-Nada grave, imagínate que ves una moto pilotándose perfectamente sola con una muchacha inconciente atrás ¿nada importante? no, lo mas normal del mundo. Mañana cuando llegue a clase y me ponga a charlar con Ely le diré hola Ely ¿que tal ayer? y ella me dirá nada vi a un burro volando y ya, ¿a si? que normal, pues mi moto se piloto sola conmigo atrás inconsciente... yo seguí parloteando como una lora sin darme cuenta que Julie hacia tiempo se había ido,y ahora era mi madre la que estaba en la puerta de mi habitación asombrada, por lo que estaba viendo.
-¿Cariño estas bien? -me pregunto muy sorprendía.
Yo hice como si estuviera hablando dormida y continué diciendo cosas sin sentido hasta que note como se fue de la habitación !!Que vergüenza¡¡.
- Te dije que tengas cuidado cuando hablas conmigo -dijo Julie apareciendo de nuevo
Esta vez no le hice caso me puse la almohada en la cabeza para no escucharla e intente dormir . No habían pasado ni 5 minutos y sonó el despertador
-hora de correr -dijo julie felizmente.
-!!Y una leche¡¡ -le dije muy cabreada...
Era inútil discutir con Julie, a los 10 minutos ya estaba abajo corriendo, me había bajado ella. Cuando por fin era consciente de donde esta empecé a chillar: Mierda¡¡ mierda¡¡¡mierdaaaa¡¡¡¡
Julie riéndose una vez más me dijo con sorna
-bueno ya que te has decidido a bajar corremos ¿no?
No quise ni mirar a eso ... y eche a correr, vi otra vez el amanecer bajo el sudor de mi frente ....

domingo, 6 de julio de 2008

Capitulo 5: Sueños

La seguí por los pasillos, en dirección a la salida y tenia la sensación de que cualquiera podría ver la curiosidad escrita en mis ojos. Estábamos a punto de salir cuando me sorprendí, su cuerpo traspasaba el de mis compañeros, y nadie parecía notarlo. Era un fantasma, un fantasma que solo yo podía percibir.
Me sumergí en la marea de gente dispuesta a no perder a mi guía cuando me fije en dos chicos que me miraban, Adrián y Edward estaban apoyados en una de las paredes del vestíbulo, y en mi mente me pregunte que habría pasado aquella noche. Me esforcé en recordarlo mientras caminaba tras Julie, que había pasado aquella noche para que me mirasen así, pero por mucho que me esforcé no conseguí recordar nada.
Ya fuera del instituto Julie se giro frente a mi moto y se sentó. No sabía a donde me llevaría pero supuse que aunque le preguntara no me lo diría. Aun así lo intente, abrí la boca para preguntarle pero ella me hizo un gesto de silencio.
- No querrás que te tomen por loca ¿no? - musito - la gente normal no habla sola.
- las personas normales tampoco ven fantasmas -dije por lo bajo.
-Bueno ¿preparada?- me pregunto, ¿preparada para que?, ¿que es lo que me había preparado para mi primer día?.
Me hizo subir a la moto y conducir hasta las afueras de la ciudad, me obligo a coger varias carreteras en mal estado, hubo un momento en el que deje de reconocer el camino y a partir de entonces tuve que confiar plenamente en la orientación de Julie. Mientras conducía ella me explicaba como controlar mi invisibilidad y como ella había conseguido dominarlo.
Tras una hora llegamos al lugar, el valle que se abría ante mi no era muy grande pero mi vista se perdía en las altas montañas que la rodeaban. Dejamos mi moto y empezamos a caminar hacia el centro del valle, el suelo irregular me hacia sentir torpe mientras caminaba tras Julie. No había comenzado aun mi entrenamiento pero ya empezaba a odiarlo. Mi expresión cambio cuando Julie se paro y empezó a hablar.
- Ya has elegido, no hay vuelta atrás- su amabilidad se había trasformado en una fría expresión. ¿Habría notado mi cabreo? - a partir de ahora todo va enserio.
No me dio tiempo hablar cuando una ráfaga de viento me golpeo y me hizo caer a tres metros de distancia. Sentí como me quedaba sin aire y el dolor se extendía desde mi espalda hasta las piernas. Intente levantarme, pero no me dio tiempo vi a Julie acercarse.
- tus reflejos son muy lentos-comento seriamente, entonces vi como abría la mano y otra ráfaga me golpeo. Sentí como el suelo se separaba de mí y a los pocos segundo otro golpe- esto es solo una pequeña muestra de los poderes básicos de los apisidios, y no cuentes con que solo utilicen esto.
Esta vez me levante, ignorando el dolor que cubría cada parte de mi cuerpo, y nada mas hacerlo note como una otro de los ataques de Julie pasaba por donde había estado hacia tan solo unos segundos.

Ya había anochecido cuando llegue a casa, mis padres habían salido a cenar fuera y las luces del piso estaban apagadas, me arrastre hacia mi habitación con los músculos agarrotados del esfuerzo y todo mi cuerpo lleno de moretones.
Solté la mochila del instituto y me deje caer en la cama. Pase un buen rato en la misma posición, recordando cada movimiento que había utilizado para esquivar los ataques de Julie. Pero no tarde mucho en levantarme para darme una ducha, estaba totalmente agotada, tal y como había dicho, no se iba a andar con chiquitas aunque solo hubiese sido el primer día. Me metí en la ducha, el agua fría hizo que mis músculos se relajaran y me olvidase de todo. Ni siquiera me mire al espejo, tendría que tener un aspecto horrible. Me acosté sin cenar y pronto caí en un extraño duermevela.
Me encontraba sentada en mitad de un bosque, podía ver un pequeño lago a mi izquierda, cinco sombras aparecieron de los arboles mas cercanos, sus risas me contagiaban su felicidad, y mi cuerpo reacciono como si conociese a cada una de esas sombras. Una de ellas se acerco y me abrazo. Por una vez después de mucho tiempo me sentí en casa, podía respirar tranquila y sentirme protegida de cualquier cosa.
Entonces el sueño cambio, estaba sentada apoyada contra la pared, notaba la fría piedra contra mi espalda. De la oscuridad surgieron tres figuras negras, una de ellas, la mas cercana a mi tenia unos conocidos ojos verdes, aunque en ese momento mi mente rechazaba cualquier contacto anterior con ellos. Vi el reflejo del metal, ¿garras? y una sonrisa siniestra aparecer en el rostro de cada una de las tres figuras. Un golpe.
Todo se fue oscureciendo todo excepto los ojos verdes, y la extraña figura se fue convirtiendo en Esme. El sueño cambio de repente tres personas aparecieron en mi campo de visión, La vieja del carrito, Dori caminaba junto a su vecina Isabel, mientras Esme, corría hacia el callejón donde había encontrado a Julie, para perderse entre el laberinto de las callejuelas.
Abrí los ojos sobresaltada y tomé una onda bocanada de aire, mis pulmones lo agradecieron. Puse mi mano en mi pecho, mi corazón bombeaba a una velocidad de vértigo.

El despertador sonó de nuevo, y mi mano fue disparase contra el cuando recordé que tenia que ir al instituto. No había dormido en toda la noche, sabia que había estado soñando, aunque no recordaba sobre que. Mire el reloj marcaban las cinco de la mañana. ¿estaría roto?, fui hacia la ventana, no, aun no había amanecido. Fui a acostarme de nuevo cuando apareció Julie.
- ¿donde crees que vas Bella durmiente?, son las cinco - dijo alegremente- nos toca entrenar.
-¿que?- pregunte aun dormida- son las cinco de la mañana aun no ha amanecido.
- Y que mejor que eso- dijo sentándose en mi cama- vístete, rápido que se nos va acabar el día.
Negué con la cabeza pero aun así me vestí, cogí uno de los chándal mas viejos que tenia y una camiseta sencilla. Fui al baño y me recogí el pelo en una coleta alta, mientras Julie curioseaba por mi habitación.
Cuando salimos a la calle, el cielo estaba nublado y frío me hacia titiritar. Pero Pronto deje de hacerlo, Julie me obligo a correr tras ella. Las calles estaban totalmente desiertas a esta hora, y el silencio era interrumpido solo por mis pasos. Corrimos por media ciudad, mientras Julie parecía sorprendida por mi resistencia.
Llegue a las siete y media a casa, mis padres estaban ya levantados preparando el desayuno cuando llegue.
- ¿has vuelto a ir a correr?- pregunto mi padre sorprendido- creía que lo habías dejado.
.- si, es difícil desprenderse de la rutina.- le respondí mientras cogía la botella de agua.
- me alegro -dijo riéndose. Yo también lo hice, la cara de Julie se había ensombrecido.
-muy bueno señorita, ¿porque me has ocultado tal detalle?- me replico mientras me dirigía a mi habitación.
-creía que no debía de hablar sola, pueden meterme en un psiquiátrico.

jueves, 19 de junio de 2008

capitulo 4: Destino

Julie se dispone a responder a mis preguntas : pues bien veras la explicacion que buscas es. ¿Eh? ¿que es eso ? o noo , no nOOOooo  de repente un dinosaurio rex interrumpe en la estancia y las debora no quedan de ellas ni las gomillas de las bragas .....

XD es broma pero puede servir como final alternativo ¿no os parece?


los Eneas son una sociedad de humanos con poderes aun mas notables que los nuestros; poseen gran maestría con las armas, además de una agilidad casi sobrenatural, algunos de ellos inclusos tienen poderes que desarrollan a lo largo de su vida , pueden levitar , leer las mentes, pero realmente es raro que alguno llegue a desarrollarlos. Son los mas... llamémoslos "privilegiados", su leyenda cuenta que hace eones era una tribu mucho más evolucionada y que su gente estaba en grave peligro hasta el punto en que solo quedaban unos 5 o 6 de ellos, pero algo, no se sabe muy bien aun el que, ocurrió y el que había sido jefe de la tribu encontró un objeto que lo hizo inmortal 

_ ¿La Piedra filosofal? -Pregunte sorprendida. 

_ Efectivamente la piedra. Dijo ella 

_ ¿Pero no era una corona y vuestra? no podía dejar de preguntar eran como impulsos todo me resultaba extraño

_ si...- dijo asintiendo con la cabeza y sonriendo displicentemente, no seas tan impaciente espera que termine de contarte.

 _ perdona continua por  favor... -Dije algo sonrojada

Me miro fijamente y volvió a sonreír y se dispuso a proseguir su relato. Bueno este jefe o rey de la tribu encontró la piedra, entonces con otra forma, y consiguió así perpetuar algo mas su tribu. Se escondieron durante algunos años en una zona de la región donde nunca oscurecía pues se habían dado cuenta de que sus enemigos solo atacaban de noche cuando oscurecía y con temperaturas algo bajas, esos eran los apisidios. Allí en esa región ya desaparecida, la cual nunca se le ha conocido el nombre, los Eneas entrenaban sin descanso preparándose para la gran batalla que tenían pendiente, mientras esto ocurría muchos otros pueblos fueron desapareciendo a causa de estos mismos seres. Un día al salir en busca de los alimentos tuvieron que adentrarse en una zona habitada por otra tribu, cuando pasearon entre sus gentes se percataron de que no eran visibles a los ojos de estos, por mas que intentaron comunicarse no lo consiguieron, así se dieron cuenta de que la piedra era la causante, y que esta no daba tantos buenos resultados como ellos esperaban. Pues no estaban muertos pero vivirían eternamente como fantasmas para cualquier sociedad, solo unos pocos privilegiados y aquellos que pertenecían a su tribu, que tenían su misma sangre podían llegar a verlos el jefe Agamenon estaba desesperado pero aun así siguieron preparándose para la batalla . Al final la batalla se produjo y ellos ganaron aunque, muchos de estos seres que vagan por los planos existenciales escaparon. Los eneas decidieron que no necesitaban más la piedra,  y  la transformaron para encerrar parte de su poder  que no les pudiera volver a pasar a nadie lo que a ellos así fue como mi gente la encontró y como estos volvieron a su normalidad. Los Eneas prometieron que todo aquel pueblo que tuviera problemas con los apisidios serian sus protegidos pues por su culpa habían estado malditos tantos años, ocultos para el mundo. Cuando un enea lleva la piedra filosofal solo algunos apisidios especiales lo pueden ver....

-¿Me estas diciendo que yo provengo de los eneas?- pregunte aun mas extrañada esto cada vez era mas desconcertante. 

- si, así es. -dijo con toda seguridad Julie 

- eso es imposible, eso es -me pare un momento a pensar-  imposible -dije de nuevo casi susurrando

- por muy difícil de creer que te parezca pudisteis verme a mi y al apisidio ¿si o no?

- si ¿pero entonces mis padres no son mis padres?, ¿eso es lo que intentas decirme? -Dije realmente asustada

- no para nada eso es algo que yo no se. El caso es que eres ahora la protectora del colgante y es tu turno de combatir contra los apisidios -dijo Julie muy seria

-¿pero como?  No estoy preparada, no se que hacer ¿como les ataco? si cuando lo vea solo tendré ganas de echar a correr  !no me niego¡ no lo haré -No podía parar de negarme empecé a refunfuñar rápidamente

- el vinculo con ellos ya lo has abierto ahora pueden venir también a por ti, al venir a socorrerme aquella noche demostraste que si que puedes enfrentarte a ellos, es tu destino -dijo para convencerme Julie

- destino -dije y me pare un momento a pensar. ¿Que significa realmente esa palabra Julie? ¿Realmente estamos destinados ya desde nuestros comienzos a un fin? toda la vida son elecciones ¿y si el destino, la vida, tuviera preparada para mi un fin pero yo no elijo lo correcto para llegar a el? ¿Entonces seria mi destino no alcanzar mi destino?

- Yo no puedo hacer más por convencerte, pero sabes que tarde o temprano te va a tocar enfrentarte a ello y ahora tienes la oportunidad de que yo pueda ayudarte pero no no me queda mucho tiempo. O lo aceptas ahora y te ayudo ha comenzar el recorrido de esta dura profecía o lo asumes más tarde, quizás demasiado, y lo haces sola si consigues... -Dijo Julie ya un tanto cabreada por mi tozudez.

- ¿si consigo que? ¿Sobrevivir? -dije con tono irónico y empecé a reírme producto de los nervios- Así que mi destino al fin y al cabo en morir por una cosa al no hacerle caso a un ¿espíritu? es eso ¿no?

- haces muchas preguntas, incluso más de las que te puedo responder yo, ni nadie realmente nadie conoce lo que le espera en un futuro, yo no soy dios... -dijo intentando ser paciente conmigo

- tu también has resucitado solo que al quinto día... -dije esta vez con tono de burla

- No tiene gracia ¡Hanna esto no es un juego, no solo esta en peligro tu vida si no la de más gente ¿o no te acuerdas de que los apisidios están matando también a personas corrientes? pero no solo eso, si quieren pueden hacer como si sus víctimas no hubieran existido nunca o llevar sus cadáveres a otros planos, así cuando la gente venga darse cuenta si alguna vez se dan cuenta será demasiado tarde -dijo Julie esta vez cabreada de verdad

Aunque asustada realmente por el temperamento de esta... mujer-fantasma le respondí

- si esta sociedad tiene la conciencia y voluntad dormidas nunca harán nada, simplemente lo verán como un asesino en serie y cada cual se preocupara de que a los suyos no les pase nada, mientras tanto no reaccionaran, si ellos no se preocuparían por mi ¿por que he de hacerlo yo por ellos?

-Por que es así tu condición por muy malherida que me vieras y por mucho que yo te suplicara que huyeras no lo hiciste te quedaste para ayudarme, realmente podrás llevar todo el peso de la conciencia que recaerá sobre ti cuando veas como gente desaparece y no quedan de ellos ni el recuerdo, o aparezcan personas en paradero desconocido y veas por la tele las familias desesperadas, mientras que sabes que esas personas jamás volverán. Hanna ¿podrás con ese peso? ¿Puedes con la responsabilidad? 

Aquella palabra en aquellos frágiles labios, fueron las decisiva para que al fin diera el paso, me hicieron daño escucharlas, realmente mas de lo que me hubiera esperado. En ese momento recordé a mis padres hacia poco que me consideraban responsable, responsable para quedarme sola en casa y no tener que ir de viaje con ellos, responsable para haber ido y vuelto sola a aquella fiesta , aquella maldita fiesta ¿seria verdad que seria mi sino ser " la salvadora de la humanidad"? 

-Hanna ¿estas dispuesta? -volvió a preguntarme Julie sacándome de mis pensamientos, y volviendo en mi

-estoy dispuesta a salvar la humanidad -dije otra vez en tono sarcástico

Esta vez Julie no se molesto por mi sarcasmo sonrío plenamente.

- Ahora descansa mañana va ha ser un día muy largo sigue tu vida normal ve al instituto, yo iré a buscarte en el momento preciso, así todo dará comienzo...

- de acuer... fue lo único que me dio tiempo a pronunciar antes de que se desvaneciera .No se me podía olvidar pasar las noches pegadas al collar ese era ahora mismo mi único seguro de vida, ese y la luz y calidez del sol. Aquella noche no pude dormir pensando una y otra vez todas la palabras de Julie, se había quedado todo perfectamente gravado en mi mente. Todas las leyendas que te cuentan... ¿ quizás todo sea verdad? realmente hay toda una verdad escondida detrás de la verdad, a veces pienso que la realidad es realmente lo que se nos oculta solo vemos lo que quieren que veamos y cuando vemos algo mas haya nos han preparado perfectamente para tenerle pánico y seguir manteniéndola oculta. Por mucho que avance el ser humano pienso que nunca llegara realmente a nada, nunca llegaremos a la autentica verdad es la paradoja del ser humano, por mas que la ciencia avance para descubrir todo lo que se nos oculta mejor guardado hay que tener lo que se descubre ...

Sonó el despertador esta vez causando el efecto esperado, me desperté , llevaba casi una semana sin asistir a clases y la verdad estaba un poco nerviosa , cogí lo primero que pille de mi armario me peine en pelo como siempre y me eche un poco de quita ojeras para disimular algo la mala cara que llevaba cogí las llaves de mi moto y me dirigí al portal bajando las escaleras vi a lo lejos una silueta que me parecía inquietantemente familiar, pero ya bajaba las escaleras y desaparecía de mi vista, aunque intente luchar con mis impulsos al final no pude hacer nada eche a correr escaleras abajo para alcanzar a ver la silueta, cuando casi llegaba a su posición me percate era la mujer del carrito, la de aquel portal que me había robado el collar y tenia también mis zapatos pero, ¿que hacia aquí ? quise apoyar mi mano en su hombro para preguntarle para hablar con ella pero me di cuenta que no me sentía que no me veía por mas que le hablaba no me escuchaba entonces fue cuando cometí el error de chillarle ante eso mi madre bajo corriendo también al portal con la bata de estar por casa y todo cuando llego abajo me pregunto ¿ hija que te pasa? tan solo es una señora.

fue entonces cuando la mujer se dio la vuelta al ver los ojos de esa mujer me entro el pánico ya no eran sus ojos aquellos ojos dulce que me habían echo mantener la calma en el portal ahora eran unos ojos vacíos de expresión, una mirada perdida en el vacío que me petrificaba la sangre, era uno de ellos. La mujer mirando a mi madre le pregunto- ¿A quien le habla señora?

 - Perdone si le hemos asustado mi hija a veces es muy impulsiva y no tiene muy buenas reacciones.-le respondió mi madre. 

- no se preocupe yo ya me marchaba,  buenos días -dijo la mujer para salir del portal

Al marcharse aquel ser me di cuenta que cuando hablaba miraba todo el rato a mi madre y que pasa al lado mía pero no se percato de mi presencia por lo que no podía ser otra cosa un apisidio, pero Julie no me había comentado que pudiesen introducirse en cuerpos humanos, aun peor creía que no podían andar bajo la luz del día sin mirar si quiera a mi madre salí del portal casi sin respirar y pálida arranque mi moto y me dirigí al instituto sin mirar si quiero de refilón atrás cuanto me hubiera gustado permanecer en la moto para siempre en un viaje sin " destino" y sin tener que afrontar todo aquello que se me venia encima pero inevitablemente llegue ala puerta del instituto. Mi instituto era realmente un sitio muy bonito era agradable llegar a la puerta,  realmente en ese momento me apeteció entrar dentro respirar un poco de tranquilidad, de la normalidad que no había tenia en esta semana y que no creía que volviera a tener en mucho tiempo.

Subí hasta la planta en la que se encontraba mi clase y allí me esperaba la loca de Ely en la puerta hablando con otras personas de mi clase incluido una chica nueva. Esta niña nunca cambiara hablaría hasta con cada piedra del camino si pudiera- pensé. 

En cuanto me vio se abalanzo sobre mi, me dio la impresión que llego hasta mi posición tan solo de un salto y me abrazo con una fuerza descomunal casi me quedo sin aire mientras decía 

-!Hanna¡, !Hanna¡ !Hanna¡ ¿cuando dejaras de darme estos sustos de muerte?

- lo siento he estado realmente enferma -le mentí 

- la verdad es que se te ve muy mala cara, fui un día incluso a verte pero nadie -respondió estaba realmente asustada

- lo siento con la fiebre estaba totalmente dormida ya hubiera habido un terremoto no me hubiera despertado -me hubiera gustado ver tu cara si te pasa lo que a mi pensé 

- bueno lo importante es que ya estas aquí, te voy a presentar a la chica nueva es muy simpática -me dijo tirando de mi brazo 

- un momento voy a dejar mi mochila en la mesa y ya voy  

Ely me sonrío y se fue a hablar otra vez. Entre en clase y una sensación extraña me acompañaba mire a algunos compañeros de clase con los que solía llevarme bien que ni siquiera me dirigían la mirada decidí dejar el collar en la mochila antes que llevarlo siempre encima de todos modos no iba a estar mucho tiempo fuera, además era de día.

Llegue donde Ely parloteaba con la gente de mi clase, cuando reparo en mi.

 -Hanna- me dijo ella con una amplia sonrisa- te presento a esmeralda es persa pero sus padres tuvieron que emigrar y lleva ya 5 años en nuestro país.

Al mirarla me quede fascinada era extremadamente guapa tenia una mirada cautivadora era de tez muy paliza sin embargo el cabello lo tenia muy moreno y como contraste dos hermosos y algo rasgado ojos verdes hacia honor a su nombre no podía dejar de mirarle a los ojos .

- hola encantada. me dijo algo avergonzada dándose cuenta que no dejaba de observarla

- igualmente, dije también un poco incomoda por haberme portado de esa forma 

- este el primer año que voy a estudiar en un instituto espero que no me tratéis muy mal -me dijo con tono de broma.

- Si la gente suele ser perversa en los institutos, pero no te preocupes yo y Ely te salváremos de esos malvados, tu quédate con nosotras -dije casi riéndome siguiéndole la broma.

Esmeralda, Ely y yo empezamos a reír a la vez cuando vimos al profesor aparecer y nos metimos en clase.

El profesor pidió a Esme que hiciera una presentación para toda la clase y muerta de vergüenza se levanto y se explico realmente bien, luego le pidió que repartiera unas fichas con un comentario de texto y ella se puso a repartirlo, yo mientras tanto estaba absorta en mis pensamientos mirando por la ventana pensando lo que me tenia preparado Julie para ese día cuando me volví a la mesa me di cuenta de que no me había dejado papel en mi mesa Esmeralda ya estaba en la otra punta de la clase me levante y le pedí uno me pidió perdón por haberme saltado me dijo que no se había dado cuenta.

Algunas personas de la clase me miraban mal 

- ! Oye ¡¿ Sabes por que Adri y Edward me miran tan mal?- le pregunte ya en el recreo a Ely.

- hombre después de lo de lo que paso en la fiesta no me extraña, cuando la gente se entero de lo que te hicieron dejaron de hablarles -me dijo Ely como si fuera algo evidente lo que pasaba

- ¿La fiesta? ¿Que paso en la fiesta? -pregunte extrañada

- ¿No te acuerdas? -me pregunto muy sorprendida

 Le respondí que no meneando la cabeza con brusquedad que Ely se sorprendiera tanto que me asusto de veras.

-No recuerdo absolutamente nada de la fiesta. 

- A veces la mente es mas inteligente de lo que creemos y nos hace olvidar créeme es lo mejor -me dijo en un tono compasivo 

- ¿mejor? ¿Mejor para quien? tengo derecho a saberlo, Ely por favor 

 En ese momento llego a esmeralda y le pregunto a Ely que donde estaban el recinto deportivo ya que después nos tocaba educación física y Ely se ofreció gustosamente a llevarla. Se fue diciéndome que ya me lo explicaría mejor en otro momento.

Me quede un rato allí cuando termino el recreo me dirigí al recinto deportivo y llegue hasta donde estaban Esme y Ely. Mi amiga me miro y sonrío, pero Esme ni siquiera me dirigió la mirada, ¿le caería mal? pensé...

fui a soltar la mochila dejando dentro el colgante no se fuera a romper jugando y me reuní con ellas en el vestuario entonces Esmeralda me miro 

-siempre llegas tarde a las clases -me dijo sonriendo en un tono muy sincero y simpático. No me dio tiempo a responderle y tampoco entendí a que se refería.

Todas las chicas habían salido y yo estaba a punto de hacerlo cuando la escuche.

-¿que crees que estas haciendo?  

- Julie...- murmure mirando a ambos lados en busca de alguna compañera de clase, pero estábamos solas.

-te vuelvo a preguntar ¿que crees que estas haciendo?, esto no es un juego Hanna.

-¿de que hablas?- pregunte, yo también empezaba a enfadarme mientras intentaba comprender a que se refería. Estaba realmente enfadada cuando me contesto. 

-No te hagas la tonta, has estado apareciendo y desapareciendo durante toda la mañana, ¿que quieres? que los apisidios se presenten en...- Julie vio mi cara de estupefacción - ¿no lo sabes? - pregunto más tranquila aunque fue mas bien una afirmación- esta bien no tenemos mucho tiempo, tienes que volver a clase ¿como se me pudo olvidar esta parte?. 

Fue entonces cuando me di cuenta: cuando me  presentaron a Esme la mochila con el colgante estaba en clase entonces me veía, sin embargo cuando repartió los texto estaba demasiado cerca de el como para que pudiera verme y ahora tampoco a podido hacerlo hasta que he soltado al mochila.

-bueno no tenemos tiempo así que no te acerques al colgante mientras estés cerca de la gente o si lo estas intenta relajarte y nunca pienses en desaparecer -Salí del vestuario, la clase ya había empezado, y desde el otro lado de la pista vi a Julie estaba sentada  en el banquillo esperándome a que saliera de las clases. 

Cuando salí me dispuse a contarle lo que había deducido, pero solo me puso el dedo en la boca para impedirme hablar  y me dijo -¿preparada para empezar? sígueme

- si, pero  ¿Donde vamos? pregunte intrigada

- Solo sígueme. 

jueves, 12 de junio de 2008

Capitulo 3: Historias de fantasmas. 

 Los Khalid tal y como lo llamaron en la antigüedad, era originariamente el símbolo principal de la orden de la rosacruz  conocida mundialmente bajo las siglas de A.M.O.R.C.

Son pocos los datos conocidos de estos colgantes, pero según cuentas algunas leyendas podrían haber tenido el poder de devolver a la vida, ya que estaba vinculado estrechamente al dios Khepri (Él Que Viene a la Existencia).

Este amuleto de valor incalculable podría haber sido creado a partir de la corona del faraón Akhenaton, regalo que hizo a una de sus escuelas de misterio. Pero los miembros actuales de esta orden niegan cualquier relación con ellos. 

En principio se han encontrado 80 de estos colgantes, aunque todos pertenecientes a grandes familias desde hace siglos. 


Apretaba el colgante con tanta fuerza que me hacia daño. Si lo que decían las leyendas era verdad, podría resucitar a la chica y es que ella era la única que podría explicarme porque había sucedido todo aquello. Negué con la cabeza, si lo que decían aquellas leyendas fuera sido cierto ella no estaría muerta. Me levante, había pasado toda la tarde sentada en el ordenador absorbida por el misterio que se alzaba ante mi. Me acerque a la ventana, el cielo estaba oscuro y la lluvia golpeteaba los cristales con fuerza, La única fuente de luz procedía del ordenador aun encendido y de los rayos que iluminaban los tejados de las oscuras casas. Cerre las cortinas de golpe, tenia que reflexionar pero no me apetecía rememorar lo que había ocurrido hacia cuatro noches, aunque tampoco podía olvidarlo. Distraje mi mente observando el extraño amuleto, ahora identifique el extraño símbolo, era una cruz enredada entre rosas y espinas. Enfadada lo arroje contra la pared. Estaba nerviosa, sin saber muy bien que hacer, comencé a dar vueltas por mi habitación, ahora tendría que buscar una explicación para haber faltado durante toda la semana al instituto. Encendí las luces de mi cuarto y volví al ordenador y empece a escribirle un e-mail a Ely. 


Tranquilizate, estoy bien, o al menos viva aun. (poco me ha faltado) XD

He estado enferma, y apenas podía levantarme de la cama, no creía que te fueses a preocupar tanto, por eso no te llame. 

Por otra parte estoy segura de que me acusaras de no escuchar tus mensajes, pero el teléfono ha estado sin linea durante toda la semana y tus mensajes no han llegado hasta ahora. 

Bueno te dejo que después de estar cuatro días enferma la casa esta echa un asco y mis padres vuelven mañana. 

Nos vemos, y no te preocupes mas. 


Había mentido bastante y las excusas eran muy pobres pero mi mente estaba en otra parte, sin pensarlo mas le di a enviar. Al levantarme de la silla me sentí mareada, intente avanzar unos pasos, pero todo se volvió negro a mi alrededor y note como caía al suelo antes de perder el conocimiento.

Desperté con un olor extraño, no lo reconocía, lo único que sentía es que algo no iba bien, en la habitación se sentía un frío inusual y era imposible ver nada. Aun mareada y con ganas de vomitar, intente incorporarme, pero una mano me detuvo. 

Levante la vista, cada vez estaba mas confusa, acaso ¿estaba soñando?. Julie estaba arrodillada a mi lado obligandome a quedarme acostada en el suelo. Julie, ese era su nombre, como podía haberlo olvidado. No espere a que me diera una explicación, no pude aguantar y le pregunte.

- ¿que haces aquí?, tu estas muerta- dije en una voz apenas audible, entonces otra duda me asalto-  ¿yo también lo estoy? 

Julie sonrío y me ofreció su mano, permanecí quieta, observando su cara, de nuevo parecía feliz. Lentamente extendí la mano temblorosa y le toque. Respire hondo y ella soltó una carcajada. 

- ¿pensabas que iba a desaparecer?-pregunto divertida. asentí con la cabeza, no muy segura de que mi voz pudiese pronunciar palabra alguna. Aparto su mano y me dejo incorporarme lo suficiente para poder sentarme. Me miro seriamente y eso me asusto. 

Se levanto y se dirigió al otro lado de la habitación, se agacho y cogió algo del suelo, aunque no lo vi puede adivinar que se trataba del amuleto. Tan rápido como se había alejado volvió junto a mi y me tendió su mano, la observe, estaba ofreciendome de nuevo el colgante. 

- no, es tuyo - exclame extrañada- creía que habías vuelto a por el. 

- no- negó con la cabeza, y en su mirada  se reflejaba una profunda tristeza. trago saliva antes de continuar hablando- yo ya no pertenezco al mismo mundo que tu, no puedo llevarlo conmigo ahora te pertenece. 

Al principio no comprendí lo que quería decirme, hasta que me obligo a cogerlo. Ella estaba muerta la había visto morir hacia cuatro noches, pero entonces que hacia allí. Yo nunca había creído en historias de fantasmas pero ahora estaba viviendo una. Ella vio la pregunta en mis ojos. 

-si, estoy muerta, o al menos lo estoy físicamente- me explico con calma, mientras buscaba la forma de expresarse mejor- has estado buscando información del khalid ¿no?

De nuevo afirme con la cabeza dispuesta a no perderme ni una sola de sus palabras.

-La noche en que me asesinaron estaba en medio de una misión -dijo rápidamente como si no quisiese recordar aquello- tenia que acabar con el apsidio, con aquel ser que viste - me explico al ver mi extrañeza- y ahora eres la elegida para portar la joya -dijo señalando la piedra- de ahora en adelante cargaras con mi misión.

-¿Y por que yo?- le pregunte desesperada levantándome del suelo, ni siquiera pensé en lo que decía-  ¿le fueras dado el Khalid a otro si fuese pasado por allí antes que yo?

No me contesto, se acerco a la ventana, retiro las cortinas y miro. No se cuanto tiempo se quedo allí, mirando como poco a poco las luces del alba iluminaban mi pequeña habitación. Estaba segura de que ya no contestaría mi pregunta cuando hablo. 

-Nada ocurre por casualidad-dijo suspirando mientras su mirada se perdía en el horizonte- según nuestras creencias todo tiene un porque. Mis maestros me enseñaron a creer en un ser,  algo que no esta al alcance de nuestra razón, pero que siempre determina el futuro…Quizás debería comenzar por el principio –volvió su cabeza hacia mi sonriendo, y pareció como si se hubiese despertado de una antigua pesadilla-  Hace bastante tiempo en el Antiguo Egipto se creo una serie de instituciones llamadas las escuelas de misterio, estas supuestas escuelas estudiaban el poder de separar mente y cuerpo, para así alcanzar la inmortalidad. En una de las expediciones encontraron una extraña corona, quien la poseyera tenia el poder de esquivar a la muerte. Pero el descubrimiento no solo consistió en ello, al utilizar la corona unos extraños seres empezaron a surgir por todo el mundo, unos seres al los que llamaron apisidios, estos buscaron por encima de todo la corona y comenzó así una guerra entre estas criaturas y los miembros de mi orden que, hasta entonces no habían sido mas que eruditos y sabios. La guerra no duro demasiado ellos nos superaban en numero y estaban acostumbrados a combatir. Por eso en un intento desesperado en el ultimo año de la orden el maestro obligo a los artesanos a romper la corona y repartirla en forma de amuletos entre los miembros mas importantes de la orden. Pero aun con el poder de la corona en forma de Khalid, nuestros miembros no estaban lo suficientemente cualificados para vencer a los apisidios, así que huimos a las tierras del norte,  fue entonces cuando aparecieron  los Eneas. Ellos fueron los que vencieron y expulsaron a los apisidios de sus tierras y pactando con algunos de nuestros miembros que aun viven entre ellos. 

- Pero si los colgantes tenían el poder de hacerlos inmortales ¿como podíais perder?

- Al dividirlo, el poder de los amuletos nos daba la suficiente fuerza como para separa el cuerpo del espíritu, y mantenernos en esa posición durante todo un año, pero no tanto como para poder hacer revivir nuestro cuerpo, ni recuperar heridas físicas. 

-¿así que es eso lo que ha ocurrido contigo?- pregunte con mas curiosidad de lo que me habría gustado- ¿como lo hiciste? 

-si, nada mas darte el colgante, conseguí separarme de mi cuerpo, fue bastante difícil pero lo conseguí gracias a que no te alejaste demasiado.- me contemplo evaluando si seria capaz de asimilar lo que estaba a punto de explicar- No era la primera vez que me separaba de mi cuerpo, es una sensación extraña y muy complicada de describir si no lo has hecho nunca. 

-¿podría hacerlo ahora?- pregunte con inseguridad, entonces me miro enfadada, como si hubiese dicho algo que no debiera. 

- No, -dijo con pánico

- ¿no lo conseguiría?-pregunte con inocencia 

-no, no es eso, es mucho mas complicado- se froto la frente mientras pensaba la manera mas clara para describirme el proceso- imaginate tu alma como arena encerrada en un jarrón, al arrojarlo al suelo este se romperá en pedazos y la arena quedara libre, pero al reconstruirlo, a este jarrón le quedaran rendijas, cortes, arañazos, parte de la arena se perdería durante el proceso. 

Me miro con curiosidad. Intente no parecer sorprendida, y la mire. 

- ¿El amuleto tiene alguna otra función?

- si-  respondió rápidamente y esta vez su mirada se detuvo en el colgante- se supone que puede hacerme desaparecer de vista cuando desee, es decir ser invisible, pero parece que por algún motivo no funciono aquella noche,  aunque eso no fue culpa del amuleto, ya que también viste a un apisidio. Solo los Eneas pueden vernos aunque nosotros no queramos.-dijo mas para si que para que yo lo escuchara. 

¿quiénes son los Eneas?- inquirí, desconcertada frente a esta palabra que la otra ya había mencionado en una ocasión-

martes, 10 de junio de 2008

Capitulo 2: De la locura a la realidad

Hay veces que el éxito y el fracaso esos dos malditos impostores se asoman por la rendija de la inspiración y te susurran al oído que debes y no debes hacer. La inspiración se consigue de muchas maneras incluido el apoyo que te ofrecen a la hora de hacer algo que te gusta así que gracias a todos los que nos estáis apoyando y en especial a una persona: SATIN gracias por ser parte de mi inspiración. 

Sweet Darkness & Heshper  




(Suena por tercera vez el teléfono de lejos y salta en contestador ); Hola! soy Ely llevas tres días sin aparecer por el instituto sin dar ningún tipo de explicación ni coges mis llamadas ,y me han dicho que nadie te vio salir de la fiesta, estas empezando a preocuparme seriamente por favor cuando escuches esto llámame ...


Escucho una voz suave de fondo ¿Ely? , ¿Donde estoy? me preguntaba mientras poco a poco conseguía poder abrir con un esfuerzo casi sobrenatural los ojos, cuando por fin conseguí abrirlos me vi tirada en mitad del salón de mi piso con la ropa aun de la fiesta me incorpore despacio y mire en derredor parecía como si hubiese entrado a rastras rompiendo todo lo que encontraba a mi paso .

La lucecita del contestador parpadeaba incesantemente tenia 20 mensajes ¿ Cuanto tiempo había pasado allí tirada? Me levante y mire mi móvil Había estado allí cuatro días tirada¡ 

-Mis padres llegaran mañana -dije en en voz alta para mi casi en un susurro... ¿ Que diablos paso? me preguntaba una y otra vez, de repente todo apareció en mi mente, una fuerte punzada me recorrió desde la cabeza hasta el final la espalda y volví a caer al suelo no pude parar de llorar, las imágenes era como una película de terror en mi mente una y otra y otra vez ...

Habrían pasado horas cuando volví en mi, estaba acurrucada, mire mi mano casi no podía moverme estaba totalmente debilitada no había comida ni bebido en cuatro días.  Me levante otra vez e intente dejar la mente en blanco ¿Quien sabe si volvía a caer al suelo, si me levantaría alguna vez?

me dirigí  a la cocina abrí la nevera y cogí un plato de comida que había sobrado para calentarlo en el microondas. Al meter el plato se me quedo algo enganchado en la puerta del micro , fue entonces cuando me di cuenta que aun llevaba colgada la cadena de aquella pequeña mujer de la muñeca. Mirándola detenidamente me di cuenta de que no era una cadena simple de una persona corriente parecía oro blanco y tenia incrustado un zafiro pero de un azul verdoso no muy oscuro y con un símbolo tallado no lo había visto nunca antes termine de comer y me metí en el baño mientras me duchaba  lo decidí tengo que ir a la policía y denunciar ,pero, ¿Cuales eran las calles en las que había estado la noche de la fiesta? 

-Tengo que volver allí...

Cuando salí de casa aun me temblaban las piernas, me había hecho el firme propósito de volver a aquellas malditas calles, aquellas calles por las que mi mete vagaría el resto de mi vida, repitiendo aquella siniestra secuencia de imágenes nefastas y sin sentido .

Sin saber muy bien como ya me acercaba al lugar donde la fiesta había transcurrido, sorprendentemente de lo sucedido durante la fiesta no recordaba apenas unas imágenes sin orden pero nada en claro. 

– A partir de aquí solo tengo que hacer lo mismo que hice aquella noche...

Volví por las calles, esta vez iluminada y con todos los comercios abiertos , por las que había paseado sin rumbo y llegue hasta la desembocadura donde había encontrado al hombre ebrio y los muchachos de la fiesta ... entonces volví tras mi pasos y  me dirigí  a la calle donde encontré a la pequeña mujer... ! Mierda¡ me había dicho su nombre pero no conseguía tampoco recordarlo.

Cada vez más cerca de esa zona mi corazón palpitaba con fuerza hasta que al fin cuando llegue al punto exacto, se paralizo y un sudor frió recorrió todo mi cuerpo otra vez, se me helaba a sangre ¿ cuánto daño podía hacer un recuerdo? sin embargo allí no había nada ni marcas de sangre ni los arañazos que debía haber . !Que estúpida¡ pensé es que acaso después de cuatro días pensaba que no habrían encontrado el cuerpo, bueno los cuerpos me había olvidado de la otra mi mujer realmente a la que le debía la vida  .

De todas formas seguí la ruta hasta el portal nada ni rastro al ver el portal la misma sensación de antes apareció con mas fuerza y esta vez no pude contenerme rompí a llorar y me tira al suelo cayendo de rodillas apoye la cabeza contra el suelo y apretaba las manos con gran fuerza contra mi cabeza nunca en mi vida lo había pasado peor ... ensimismada en mis pensamientos no me di cuenta de que una mujer había llegado hasta mi posición me dio un susto de muerte con lo susceptible que estaba levante la cabeza era una mujer mayor de setenta y pocos años con un carrito de comprar en la mano, todo arrugada y con una expresión de dulzura en el rostro , que consiguió calmarme un poco el miedo sabiendo que ese hombre o lo que quiera que fuese no se encontraba allí en ese momento ...

_¿ Hola joven que te pasa?-me dijo la mujer con una voz dulce

Aunque sabia que no debía preguntar por lo de aquella noche no pude resistirme 

-¿Señora ha pasado algo fuera de lo corriente hace poco en este portal?

- pues ahora que lo dices parece que un yonqui se metió ayer en el portal y vomito por todas partes ¿ tienes algo que ver con ese hombre por eso lloras?

-no , para nada no se de quien me habla, eso es todo ¿no se ha enterado de mas ?

Otra mujer aparece en ese momento esta vez del primer piso se para junto a nosotras 

-¿sucede algo Dori ? esta vez la voz era mas ronca que la primera pero aun así no me asusto tanto como la primera y de mas corta edad sobre unos 40 años.

-no nada Isabel que me encontré a esta muchachita llorando desesperada en el portal y quise saber que le pasaba -Respondió la anciana a la nueva vecina

-¿y que le pasa?,- Pues la verdad no lo se, solo me ha preguntado si a pasado algo inusual por esta zona en los últimos días y que yo sepa le dije que solo lo del yonqui 

- pues si este es un barrio bastante tranquilo la verdad en cuanto pasa algo nos enteramos todos al instante y no me enterado de nada. dijo segurísima la nueva vecina

- ¿seguro?pregunto algo exaltada y extrañada 

- Si , me respondieron las dos vecinas al unísono mirandose ante a la cara la una de la otra como si lo tuvieran ensayado 

No podía creerlo realmente nadie se había enterado de nada o aquella cosa había limpiado todo antes de marcharse pero si lo hubiera echo significaría que estaba cerca cuando yo escape podía haberme cogido si quisiera o realmente no había pasado nada ¿ Habría sido todo algo de mi imaginación producto de una paranoia ? imposible todo fue muy real y tenia la prueba el colgante introduje la mano en el bolsillo para cogerlo necesitaba ver , sentir la prueba de que aquella horrorosa experiencia no era producto de mi enfermiza imaginación , pero, al introducir la mano en el bolsillo no había nada ¡¡ no puede ser!! esto es una mala pesadilla de la que no puedo levantar lo metí , me lo metí en el bolsillo , entonces fue cuando caí la mujer me había abrazado antes en el portal cuando había estado en el suelo volví a entrar esta vez solo encontré el carrito en el portal aquel portal que nunca se cerraba, abrí la tapa y allí se encontraba mi collar , pero para mi sorpresa no solo estaba mi allí mi collar sino también mis zapatos los zapatos de la fiesta , Necesito una explicación posible para todo esto subí las escaleras en busca de la mujer no encontré nada el edificio parecía abandonado baje y el carrito ya no se encontraba allí me entro de nuevo el pánico no pude hacer otra cosa mas que correr , correr sin descanso hasta un lugar en el que sentirme segura al volver a casa pase al lado de la comisaría de policía me detuve un rato pensando si entrar y contar todo lo acontecido . No me creerán pensé solo soy una niñata que volvía borracha de una fiesta mejor no meterme en mas líos y a paso ligero volví a la casa solo quería volver a mi casa y tirarme en suelo del salón esperando a que algún tipo de fin me llegase estaba totalmente desesperada . Cuando llegue a casa me puse a recoger no quería responder a un millón de preguntas si llegaban mis padres y veían toda la casa patas arriba y luego decidí busca en Internet algún significado para aquel extraño collar amuleto de la pequeña mujer a la que aun intentaba ponerle nombre ...

Después de investigar un rato en Internet y no encontrar nada me metí en una pagina que había desembocado de una serie de múltiples paginas y subpaginas con algún que otro links cuando lo vi la foto exacta del collar que poseía por error. El texto no era muy largo a penas unas lineas, pero cuan fue mi asombro cuando empecé a leer el significado de aquello que tenia en mis manos.






domingo, 8 de junio de 2008


Visitor Map
Create your own visitor map!



contador de visitas

jueves, 5 de junio de 2008

Capitulo 1: Algo más que una intuición

Caminaba entre las estrechas y oscuras calles alejadas de la avenida, mientras una neblina tan opaca como las nubes que ocultan la luna empieza a formarse a mí alrededor. Durante toda la fiesta había tenido un extraño presentimiento y ahora esa inquietante intuición regresaba con más fuerza. Miro a mis espaldas continuamente, esperando encontrar una sombra. Se que es absurdo, pero tengo la sensación de que alguien me persigue, y aunque en esta callejuela no hay nadie más, no puedo evitar asustarme. Mis nervios están a flor de piel y agito la cabeza en un intento desesperado por hacer desaparecer mis recelos. Al pensarlo me hecho a reír  y mis nervios se templan lo suficiente como para seguir caminando. Aunque no son más de las cuatro de la madrugada, solo escucho mí alterada respiración y el repique de mis tacones contra la gravilla del asfalto. 

Un escalofrío me recorre la espalda, aunque no hace tanto frió como debería de hacer un sábado como este, en pleno Enero. Deseo volver a estar en mi casa entre las cálidas y suaves sabanas de mi cama, y no en este lugar, en una de las antiguas calles de la zona de Roma mientras me pongo la chaqueta y me quito los zapatos que había aguantado durante toda la fiesta. 

Había parecido un buen plan, una noche alocada antes de volver a comenzar el instituto,  pero ¿Quién habría previsto que el estuviera allí?, había sido un error, uno que nunca debí de cometer. Tenía que llegar a casa cuanto antes. 

Gire a la derecha y en ese momento se que mis presentimientos eran totalmente acertados. Un hombre caminaba dando tumbos en la plaza contigua, a la legua se veía que había bebido mas de lo aconsejable. Someto a los nervios que vuelven a acosarme y respiro hondo antes de ir hacia allí, pero entonces otros dos hombres aparecen junto al primero, sus frecuentes miradas empiezan a incomodarme mientras atravieso la plaza, clavan sus ojos en mi, sin apenas disimulo, pero prefiero no tentar a la suerte y en un intento por reparar mi error camino recto, hacia la parada del autobús.

-Hanna- escucho una voz llamándome, los miro, uno de los individuos  vuelve a pronunciar mi nombre mientras me hace señas para que me acerque, ahora lo reconozco es uno de los chicos que había conocido en la fiesta. 

Mi cuerpo reacciona intuitivamente y retrocedo con aprensión por donde he venido. Al desaparecer de sus vistas me apresuro, se que no tardaran en perseguirme, recorro varios callejones, todos desiertos y doy gracias por ello, mis pies aun descalzos empiezan a lamentarse después del largo día, pero aun así no me detengo. Giro de nuevo, pero esta vez a la izquierda, ahora puedo escuchar sus pasos detrás de mí, echo a correr, pero la calle siguiente es extremadamente larga, decidida me oculto en uno de los callejones más cercanos. Tal y como espero no los he despistado y escucho sus pasos que se van dirigiendo hacia mí. Sus risas llegan a mis oídos y contengo mi respiración alterada por la improvisada carrera. Parece que el tiempo no pasa mientras estoy aquí, pero al fin  poco a poco sus pisadas se alejan. Permanezco oculta hasta que no puedo escuchar más que el latido de mi corazón. Antes de volver a salir a la calle miro a ambos lados,  una costumbre que estoy empezando a coger por las noches. Nunca me he alejado tanto de la zona principal, y apenas logro identificar la calle donde me hallo en esta oscura madrugada.


No se cuanto tiempo llevo caminando, pero ya es un hecho, me he perdido. He acabado en un tenebroso callejón. La luz lo ilumina despectivamente, y solo logro vislumbrar sombras entre la penumbra, parece el escenario perfecto para una película de terror.

Una ráfaga de aire frió llega hasta mi y con él el lamento de una mujer, a mis espaldas. Al girarme la vi, tendría unos 20 años, pero no era mucho más alta que yo. Apenas podía caminar mientras apretaba su costado con fuerza, no entendí porque caminaba reclinada sobre su estomago, hasta que se detuvo a unos pasos, levanto la cabeza y pude ver su rostro todo manchado de sangre incluso su pelo que al principio creía  cobrizo estaba completamente empapado por el liquido rojo. Sus ojos me hipnotizaron, eran de un gris plateado, pero tan completamente vacíos, que me hicieron contener respiración. Ella aparto la mirada de mi y cayo de rodillas en el suelo. Sin pensarlo recorrí los pocos pasos que nos separaban,

No-  dijo ante de que llegara hasta ella, aunque su susurro fue apenas audible-  no te acerques, vete.

No le hice caso, cuando llegue hasta ella intente levantarla, pero ella se opuso. 

- no, déjame- me miro, y sus ojos me contagiaron su miedo-  corre, no puedes quedarte aquí, es peligroso y ya no puedes hacer nada por mi.

Entonces el terror me invadió, el ruido de algún metal arañando el asfalto llego hasta mis oídos, mire a la joven, sus heridas seguramente  habían sido producidas por ese mismo metal. 

- no - le conteste aunque mi mente reclamaba la huida mi cuerpo permanecía quieto, inerte, mirando la terrorífica imagen. Por un momento el tiempo pareció detenerse, y mi corazón, con él, no oía nada excepto mi respiración; pero de inmediato el mundo a mí alrededor se tambaleó y Algo golpeó mi conciencia con fuerza, y mi mente empezó a girar a una velocidad abrumadora. Hice acopio de todas mis fuerzas para levantar a la mujer, aunque sabia que no teníamos donde huir. Pase su brazo alrededor de mi cuello y la cogí por la cintura, corrimos como pudimos para alejarnos de aquella callejuela, y me alegre de que pusiera todo de su parte para huir.

Habíamos recorrido varias calles comerciales siempre con el sonido del metal tras nuestras espaldas, estaba desesperada pero al atravesar otro callejón oscuro llegamos a una plaza llena de pisos y me sentí aliviada. Recorrer los pocos metros que nos separaban del portal mas cercano se me hicieron eternos, y cuando al fin llegue alce la mano para llamar a todos los (telefonillos,), una mano me detuvo.

- no -dijo la mujer que se apoyaba en mi, otra vez se negaba a recibir ayuda- no quiero involucrar a nadie mas.

No le preste atención, ni tampoco le conteste, me deshice de su mano, y la volví ha alzar  dispuesta  a despertar a todos los vecinos, pero otra vez su mano me lo impidió, forcejee con ella, pero no conseguí nada, su fuerza aun era superior de la que suponía, y aunque estaba totalmente debilitada consiguió retorcer mi mano y obligarme a bajarla. Los zapatos y mi bolso resbalaron de mis manos, me había quedado sin fuerzas y me costaba respirar.

-no vamos a involucrar a nadie mas- dijo esta vez contundente. Vi la resolución en sus ojos y sabia que era una perdida de tiempo discutir con ella.  Le hice caso, y volví la mirada hacia la siguiente calle, aunque mi mente me dictaba que lo más prudente era dar media vuelta y echar a correr, avisar a la policía. No fui capaz de abandonarla. Eche una ojeada a la plaza, el corazón estaba a punto de estallarme por el esfuerzo y la mujer a la que arrastraba estaba apunto de desmayarse cuando descubrí que el portal estaba abierto, quizás no pudiese avisar a nadie pero si podríamos intentar escondernos. Entre sin fuerzas, dentro del portal todo estaba oscuro, pero aun éramos visible desde afuera. Encontré un rincón donde no podrían vernos debajo de los buzones. Apoye a la mujer contra la pared y me senté junto a ella. 

Apenas habían pasado unos segundos cuando escuche el terrible sonido del metal. Note como la mujer a mi lado se ponía tensa. 

-(Julie)- dijo una voz gélida. 

Me estremecí sin poder evitarlo, la respiración de mi acompañante se hizo incontrolable le tape la boca con la intención de apagar el sonido, en cambio yo estaba tan aterrorizada que apenas podía respirar. 

Temblaba mientras el ruido del metal se iba acercando a nuestra posición. Entonces mi mente volvío a funcionar a toda velocidad, mis zapatos se habían quedado junto a la puerta al igual que mi bolso. Muerta de miedo me puse de rodillas cuando escuche una voz femenina. 

- vale, nos vemos mañana -dijo riendo- no te preocupes ya estoy llegando a mi casa, solo tengo que cruzar dos calles mas, ademas esta conversación te va a salir muy cara llevamos casi dos horas hablando por teléfono, ..., si, adiós. 

Sabia que no tendría otra oportunidad, gatee hasta la puerta y ví la escena, distinguí como una oscura silueta se acercaba amenazadoramente a una chica. Quise gritar pero de mi boca no salió sonido alguno. Tan solo podía limitarme a contemplarla con autentico terror, mientras la sombra alzaba su mano contra la chica. Durante unos momentos me quede paralizada viendo la cara de horror de la víctima mientras unas garras la atravesaban. Sentí como la sangre se congelaba en mis venas. Aquello no podía estar sucediendo. El primer grito de la víctima me recordó que tenia que esconderme sino quería correr su misma suerte, aun temblando alargue el brazo y me hice con el bolso pero al coger uno de los zapatos hice caer al otro y, de no ser por los chillidos de la joven, aquel ser me hubiese descubierto. Cerré los ojos y volví a mi escondite, estaba temblando, y una extraña angustia  atenazaba mi corazón. Destellos fugaces vienen a mi, recuerdos de mi infancia, pero sobretodo de esta noche y es que este es uno de esos instantes que hacen recordar toda tu existencia. Las lagrimas que ya no era capaz de contener me quemaban en los ojos, busque desesperadamente una solución, pero no encontré ninguna. Tenia la sensación de estar junto a un tenebroso abismo del que no conocía nada, y eso me hacia estar aun mas inquieta, no olvidaba lo que había visto y la inquietud inicial se fue trasformando en pánico. Espere nuestro final aun con los ojos cerrados. Entonces sentí como una mano gélida me apretaba el brazo, y me estremecí, sin poderlo evitar. Abrí los ojos lentamente, y ví una pequeña mano apoyada en mi brazo. Intente serenarme, la mano no pertenecía a aquel ser sino a la mujer que se sentaba a mi lado. Estaba temblando.

- tranquila- dijo con esfuerzo- ya no esta aquí. 

- ¿Estas ...? - empecé a decir pero ella me interrumpió. 

- no tienes tiempo, toma-dijo entregándome algo que no me detuve a contemplar - tienes que salir de aquí ya, y pase lo que pase no mires atrás, 

-pero, no puedo dejarte aquí -dije - después de todo...

- pues debes hacerlo, te avise , ya no puedes hacer nada por mi. - dijo entre jadeos, Trate de interrumpirle pero me le impuso silencio, El dolor se reflejaba en su voz y en su mirada, respiraba con fuerza. Vete ya.

Asentí con la cabeza, apenas era capaz de hablar, me levante con esfuerzo sentía como mis piernas temblaban y tuve que apoyarme en la pared para no caerme. Nerviosa, sin saber muy bien que hacer comencé a andar. Al salir al portal ví el cuerpo de la otra mujer sin vida, cubierto de sangre. Todo era tan irreal, tan horrible, que creía que todo no era mas que una horrible pesadilla. Tal y como me había avisado no había nadie mas, regrese sobre mis pasos en busca de la mujer , después de lo vivido no podía dejarla morir allí. Lentamente me fui acercando al cuerpo que yacía en el suelo. Me agache para contemplarle, sus ojos parcialmente abiertos estaban vacíos, sin ningún reflejo de vida. Me arrodille junto a ella, con el rostro bañado en lágrimas y mi corazón gritando de dolor. Permanecí quieta, observando su cara que parecía feliz. Lentamente extendí la mano temblorosa y les cerré suavemente los ojos. 

No recuerdo como salí de allí pero de repente estaba corriendo por las calles de una ciudad a punto de despertar...